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Sopa Fría de Tomate y Pepino con Vinagreta de Albahaca: Gazpacho Alternativo en 15 Minutos

Cuando el calor aprieta, nada como una sopa fría de tomate y pepino con vinagreta de albahaca para refrescar el paladar con sabores vibrantes y naturales. Este gazpacho alternativo rompe con lo tradicional al combinar la acidez dulce del tomate maduro con la frescura crujiente del pepino, realzados por una vinagreta aromática de albahaca fresca, aceite de oliva virgen extra y un toque de vinagre de manzana. Ideal para comer ligero sin renunciar al sabor, esta receta es sin cocción, vegana y lista en solo 15 minutos. Perfecta para llevar en tupper, servir en cenas de verano o como entrada en menús gourmet.

15 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
2.1gProteína
120Calorías
Triturado fríoTécnica
Alérgenos
Apio
Cuenco de cerámica blanca con sopa fría de tomate y pepino de color rojo vibrante, decorada con cubos de pepino fresco, hojas de albahaca y un hilo dorado de vinagreta de albahaca. Fondo con textura de madera rústica y una cuchara de madera.

El Secreto de esta Receta

El secreto de esta sopa fría de tomate y pepino con vinagreta de albahaca está en el equilibrio de temperaturas y texturas. Triturar el hielo junto con las verduras garantiza una sopa ultra fresca desde el primer sorbo, mientras que la vinagreta de albahaca —preparada aparte— potencia su aroma sin que se oxide con la acidez del tomate. Usa tomates maduros pero firmes para evitar sabores aguados y añade el vinagre de manzana al final para preservar su brillo.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 6unidadtomates maduros
  • 1unidadpepino grande
  • 0.5unidadpimiento verde italiano
  • 0.25unidadcebolla morada
  • 1unidaddiente de ajo
  • 20galbahaca fresca
  • 60mlaceite de oliva virgen extra
  • 20mlvinagre de manzana
  • 1cucharaditasal marina
  • 0.5cucharaditapimienta negra recién molida
  • 100mlagua fría
  • 50ghielo picado

Instrucciones Paso a Paso

1

Lava bien los tomates, el pepino, el pimiento verde y la cebolla morada. Pela el pepino solo si su piel es gruesa o amarga, y corta todas las verduras en trozos grandes (reserva 50 g de pepino para la decoración).

2

En una batidora de vaso, añade los tomates, el pepino (excepto el reservado), el pimiento verde, la cebolla morada, el ajo pelado y 15 g de albahaca fresca. Tritura a velocidad media hasta obtener una mezcla homogénea.

3

Incorpora el aceite de oliva virgen extra, el vinagre de manzana, la sal marina y la pimienta negra. Vuelve a triturar hasta que la textura sea sedosa. Añade el agua fría y el hielo picado, y mezcla brevemente para integrar.

4

Prueba y ajusta de sal o vinagre según tu preferencia. La sopa debe tener un equilibrio entre dulce, ácido y fresco.

5

Refrigera la sopa durante al menos 30 minutos (o sirve inmediatamente con más hielo si tienes prisa).

6

Para la vinagreta de albahaca: en un mortero, machaca los 5 g de albahaca fresca restantes con 20 ml de aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal. También puedes licuarla ligeramente para una textura más fina.

7

Sirve la sopa en cuencos fríos, decora con el pepino reservado en cubos pequeños, un hilo de vinagreta de albahaca y unas hojas frescas de albahaca. Acompaña con una rebanada de pan tostado si deseas.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque gourmet, tuesta ligeramente los tomates en el horno (180°C, 10 min) antes de triturarlos. Esto intensificará su dulzor.
  • Si prefieres una versión más cremosa, añade 1/2 aguacate maduro al triturar. Aportará grasas saludables y una textura aterciopelada.
  • Sirve la sopa en vasos transparentes con cubitos de sandía y pepino en el borde para una presentación veraniega.

Sustituciones

  • Vinagre de manzana: Puedes sustituirlo por vinagre de Jerez o limón fresco, pero reduce la cantidad a 15 ml y ajusta el sabor. El vinagre de manzana aporta un toque afrutado, mientras que el limón intensificará la acidez y puede requerir más albahaca para equilibrar.
  • Pepino grande: Si no encuentras pepino, usa calabacín joven (sin semillas). Su sabor es más neutro, pero aporta cremosidad. Añade un poco de jugo de limón para compensar la frescura perdida.
  • Albahaca fresca: En su lugar, usa menta fresca o cilantro. La menta dará un toque más refrescante, pero el cilantro puede resultar dominante: úsalo con moderación (10 g máximo) y combina con un poco de comino para armonizar.

Errores Comunes

  • La sopa queda aguada: Usa tomates carnosos (como los de pera) y escúrrelos ligeramente antes de triturar. Si ya está lista, añade pan duro remojado (30 g) y vuelve a triturar para espesar.
  • El sabor a ajo es demasiado fuerte: Retira el germen del ajo antes de usarlo o cocínalo al vapor 2 minutos para suavizarlo. Si el error ya está hecho, duplica la cantidad de pepino y ajusta la sal.
  • La vinagreta se separa: Emulsiona bien la albahaca con el aceite antes de añadir el vinagre. Si se separa al servir, bate vigorosamente con un tenedor o licúa brevemente.

Conservación y Congelación

Esta sopa fría de tomate y pepino con vinagreta de albahaca se conserva perfectamente en la nevera durante 3 días en un recipiente hermético. Para mantener su frescura, no añadas el hielo hasta el momento de servir (puedes congelarlo por separado en bandejas y agregarlo después). Si deseas congelarla, hazlo sin la vinagreta ni el hielo: guarda la sopa en porciones en bolsas para congelar (hasta 2 meses) y descongélala en la nevera durante 12 horas. Remueve bien antes de servir y ajusta la textura con un poco de agua fría si queda demasiado espesa. La vinagreta de albahaca es mejor prepararla fresca el día de consumo, ya que la albahaca se oxida rápidamente y pierde color.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo usar tomates de bote para esta receta?

No es recomendable. Los tomates frescos son clave para el sabor y la textura. Los tomates enlatados suelen ser ácidos y pueden dar un resultado metálico. Si no tienes otra opción, usa tomates pelados en conserva (escurridos y lavados) y añade 1 cucharadita de azúcar para equilibrar.

¿Es apta para dietas keto?

Sí, esta receta es baja en carbohidratos (aprox. 8 g por ración). Para reducir aún más los carbohidratos, elimina la cebolla y usa solo pepino y tomate.

¿Puedo añadirle queso fresco?

¡Claro! Para una versión no vegana, desmiga 50 g de queso feta o queso de cabra sobre la sopa al servir. El contraste salado complementa perfectamente los sabores frescos.

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