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Sopa de Almendras y Espinacas Crujientes: Receta Vegana Alta en Proteína en 20 Minutos

La sopa de almendras y espinacas crujientes es un plato vegano lleno de nutrientes, perfecto para días fríos o como opción ligera pero saciante. Esta receta destaca por su alto contenido en proteína vegetal gracias a las almendras y su textura cremosa sin necesidad de lácteos. Las espinacas, tostadas al final, aportan un toque crujiente que eleva cada cucharada. Ideal para quienes buscan una comida saludable, rápida y alta en proteína, esta sopa es también una excelente opción para llevar al trabajo en tupper. Además, su preparación en menos de 20 minutos la convierte en una alternativa práctica para cualquier día de la semana.

20 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
18gProteína
320Calorías
Cocción rápidoTécnica
Alérgenos
Frutos secos
Cuenco hondo de cerámica blanca con sopa cremosa de almendras, decorada con espinacas crujientes tostadas y un chorrito de aceite de oliva. Receta vegana alta en proteína.

El Secreto de esta Receta

El secreto de esta sopa de almendras y espinacas crujientes está en tostar las almendras antes de añadir el caldo. Esto potencia su sabor a nuez y asegura una textura cremosa sin necesidad de lácteos. Además, reservar las espinacas para tostarlas aparte y añadirlas al final garantiza ese contraste crujiente que hace única a la receta. Usa caldo de verduras casero para un sabor más intenso y natural.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 150gralmendras crudas
  • 200grespinacas frescas
  • 1unidadcebolla morada
  • 2dienteajo
  • 750mlcaldo de verduras
  • 2cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • 1cucharaditacomino molido
  • 0.5cucharaditapimentón dulce
  • 1pizcasal marina
  • 0.5pizcapimienta negra
  • 0.5unidadlimón

Instrucciones Paso a Paso

1

En una sartén grande, calienta el aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade la cebolla morada picada finamente y los ajos picados. Sofríe durante 3 minutos hasta que estén transparentes.

2

Incorpora las almendras crudas troceadas y tuesta ligeramente durante 2 minutos. Agrega el comino molido y el pimentón dulce, removiendo bien para integrar los sabores.

3

Vierte el caldo de verduras caliente y deja hervir a fuego medio durante 10 minutos. Esto permitirá que las almendras suelten su cremosidad natural.

4

Mientras, en otra sartén sin aceite, tuesta las espinacas frescas a fuego alto durante 2 minutos hasta que queden crujientes. Reserva.

5

Tritura la sopa con una batidora de mano hasta obtener una textura cremosa y homogénea. Añade sal marina y pimienta negra al gusto.

6

Sirve la sopa en cuencos hondos y decora con las espinacas crujientes por encima. Exprime un poco de limón para realzar los sabores.

Ingredientes y Sustituciones

  • Almendras crudas:Puedes sustituir las almendras por anacardos o nueces de cajú, que aportan una cremosidad similar. El sabor será ligeramente más dulce, pero igual de delicioso y nutritivo.
  • Espinacas frescas:Si no encuentras espinacas, usa kale o acelgas. El kale quedará más crujiente y con un toque ligeramente amargo, mientras que las acelgas serán más suaves.
  • Caldo de verduras:En caso de no tener caldo, usa agua y añade una cucharada de pasta de miso blanco. Esto aportará umami y profundidad de sabor, aunque la sopa será menos ligera.

Errores Comunes

  • La sopa queda demasiado espesa.Añade caldo de verduras poco a poco mientras trituras hasta alcanzar la textura deseada. Si ya está muy espesa, incorpora agua caliente y mezcla bien.
  • Las espinacas no quedan crujientes.Seca bien las espinacas antes de tostarlas y usa fuego alto. Si no quedan crujientes, déjalas 1 minuto más en la sartén.
  • El sabor a almendra no destaca.Tuesta las almendras un poco más antes de añadir el caldo o aumenta la cantidad a 180 gr. También puedes añadir una pizca de canela para realzar su aroma.

Conservación y Congelación

Para guardar la sopa de almendras y espinacas crujientes en la nevera, déjala enfriar completamente y transfiere a un recipiente hermético. Consérvala en la nevera hasta 3 días. Las espinacas crujientes es mejor añadirlas frescas al servir, ya que perderán su textura si se guardan con la sopa. Si deseas congelar, hazlo sin las espinacas tostadas y en porciones individuales. La sopa se conserva en el congelador hasta 2 meses. Para descongelar, déjala en la nevera toda la noche y calienta a fuego lento, añadiendo un poco de agua si queda muy espesa. Nunca congeles la sopa con las espinacas ya incorporadas, ya que quedarán blandas al descongelar.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de cremosidad, añade una cucharada de tahini al triturar la sopa.
  • Si te gusta el picante, incorpora una pizca de cayena o jalapeño fresco al sofrito inicial.
  • Para una versión aún más proteica, sirve la sopa con tofu desmenuzado tostado por encima.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer esta sopa sin batidora?

Sí, aunque la textura no será tan cremosa. Puedes machacar las almendras tostadas en un mortero antes de añadirlas al caldo y cocinar todo a fuego lento para que suelten su cremosidad. Las espinacas las puedes picar muy finas y añadirlas directamente al caldo.

¿Es apta para niños?

¡Por supuesto! La sopa de almendras y espinacas es nutritiva y suave. Si a los niños no les gustan los trocitos, tritura las espinacas con la sopa en lugar de tostarlas aparte. También puedes servirla con pan tostado en forma de estrellas para hacerlo más divertido.

¿Puedo usar almendras fritas en lugar de crudas?

Sí, pero reduce el tiempo de tostado en la sartén para evitar que se quemen. Las almendras fritas ya tienen un sabor más intenso, por lo que ajusta la sal al final.

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