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Sopa Crema de Calabacín con Gorgonzola: Receta Ultracremosa en 20 Minutos

La sopa crema de calabacín con gorgonzola es un plato reconfortante que combina la suavidad del calabacín con el toque intenso y cremoso del queso gorgonzola. Esta receta, rápida y fácil, es perfecta para aprovechar los calabacines de temporada y sorprender a todos con un primer plato elegante o una cena ligera. El contraste entre el sabor dulce del calabacín y el perfil picante y umami del gorgonzola la convierte en una opción irresistible. Además, su preparación en solo 20 minutos la hace ideal para días ocupados.

20 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
8gProteína
280Calorías
Cocción hervidoTécnica
Alérgenos
Lácteos
Cuenco blanco con sopa crema de calabacín de color verde claro, decorada con virutas de gorgonzola y hojas de albahaca fresca, sobre fondo rústico de madera.

El Secreto de esta Receta

El secreto de esta sopa crema de calabacín con gorgonzola radica en el momento de incorporar el queso. Nunca lo añadas directamente al caldo hirviendo, ya que puede cortarse y perder su textura cremosa. Espera a que la sopa esté fuera del fuego o a temperatura baja y remueve constantemente para integrarlo perfectamente. Además, el gorgonzola dolce (menos curado) aporta un sabor más suave, mientras que el piccante intensifica el contraste con el calabacín.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 800grcalabacín
  • 1unidadcebolla blanca
  • 2unidaddiente de ajo
  • 120grqueso gorgonzola
  • 500mlcaldo de verduras
  • 100mlnata para cocinar
  • 2cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • 1pizcasal
  • 0.5cucharaditapimienta negra
  • 0.25cucharaditanuez moscada
  • 5hojaalbahaca fresca

Instrucciones Paso a Paso

1

Pela y pica la cebolla en trozos pequeños. Pela los dientes de ajo y córtalos en láminas finas.

2

Lava los calabacines, retírales los extremos y córtalos en cubos de 2 cm. Reserva.

3

En una olla grande, calienta el aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade la cebolla y el ajo, y sofríe hasta que estén transparentes (unos 3 minutos).

4

Incorpora los calabacines y rehoga durante 5 minutos, removiendo ocasionalmente.

5

Vierte el caldo de verduras y lleva a ebullición. Reduce el fuego y cocina a fuego lento durante 10 minutos, hasta que los calabacines estén tiernos.

6

Tritura la sopa con una batidora de mano hasta obtener una textura ultracremosa. Si prefieres más suavidad, añade la nata para cocinar y mezcla bien.

7

Incorpora el queso gorgonzola desmenuzado y remueve hasta que se funda por completo. Sazona con sal, pimienta negra y nuez moscada al gusto.

8

Sirve la sopa crema de calabacín con gorgonzola bien caliente, decorada con hojas de albahaca fresca y un chorrito de aceite de oliva.

Ingredientes y Sustituciones

  • Queso gorgonzola:Puedes sustituirlo por queso azul tipo Roquefort o Cabrales, aunque el sabor será más intenso y salado. Reduce la cantidad a 80 gr y ajusta la sal al final. También funciona con queso crema tipo Philadelphia, pero perderás el toque umami y picante característico.
  • Calabacín:Si no tienes calabacín, usa calabaza tipo butternut. Cócinala 5 minutos más porque es más dura, pero el resultado será igual de cremoso. El sabor será ligeramente más dulce.
  • Nata para cocinar:Para una versión más ligera, sustituye por leche evaporada o yogur griego natural sin azúcar. Añádelo fuera del fuego para evitar que se corte.

Errores Comunes

  • La sopa queda granulosaTritura los ingredientes en caliente y usa una batidora de mano potente. Si persiste, cuela la sopa antes de servir. Evita batir en frío, ya que el calabacín suelta agua y diluye la textura.
  • El gorgonzola no se funde bienRetira la olla del fuego antes de añadir el queso y remueve en círculos hasta que se integre. Si el queso está muy frío, rállalo o desmenúzalo en trozos pequeños para que se derrita más rápido.
  • La sopa queda demasiado líquidaReduce el caldo a 400 ml o añade 1 patata mediana pelada y cortada junto con el calabacín para espesar de forma natural. Cocina 5 minutos más para que el almidón haga efecto.

Conservación y Congelación

Esta sopa crema de calabacín con gorgonzola se conserva perfectamente en la nevera durante 3 a 4 días en un recipiente hermético. Deja que se enfríe completamente antes de taparla para evitar la condensación y el crecimiento de bacterias. Para congelarla, hazlo sin la nata ni el gorgonzola: guarda la base de sopa en porciones individuales (hasta 3 meses) y, al descongelar, calienta a fuego lento, añade los lácteos frescos y remueve bien. No vuelvas a congelar una vez descongelada. Al recalentar, hazlo a fuego bajo y añade un poco de agua o caldo si queda demasiado espesa.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque gourmet, tuesta unos piñones en una sartén sin aceite y espolvoréalos por encima al servir.
  • Si te gusta el contraste de texturas, reserva unos cubos de calabacín crudo y añádelos al final para dar frescura.
  • Para una versión vegana, sustituye el gorgonzola por tofu ahumado desmenuzado y la nata por leche de coco. El sabor será distinto, pero igual de cremoso.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer esta sopa en Thermomix?

Sí, sigue los mismos pasos pero usa el vaso de la Thermomix: sofríe la cebolla y el ajo a 100°C, velocidad 1 durante 3 minutos. Añade el calabacín y el caldo, y cocina a 100°C, velocidad 1 durante 10 minutos. Tritura a velocidad progresiva 5-10 durante 1 minuto y añade el gorgonzola fuera del calor.

¿Es apta para niños?

Depende del paladar del niño. El gorgonzola tiene un sabor fuerte, así que prueba con una versión más suave usando solo 60 gr de queso o sustituyéndolo por queso crema. También puedes servir la sopa sin el queso y dejar que cada uno añada la cantidad que desee.

¿Puedo usar calabacín congelado?

Sí, pero descongélalo y escúrrelo bien antes de usarlo para evitar que la sopa quede aguada. No es necesario pelarlo si está congelado en buen estado.

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