Pollo al Horno con Crema de Pimientos del Piquillo y Patatas Panadera: Receta Fácil y Jugosa
Esta receta de pollo al horno con crema de pimientos del piquillo es la definición de comfort food elevada. Combinamos la técnica del horneado lento para conseguir un pollo increíblemente jugoso y una piel crujiente, con el sabor dulce y ahumado de una salsa cremosa de pimientos del piquillo. Las patatas panadera, cocinadas en el mismo horno, absorben todos los jugos de la carne, transformándose en un acompañamiento sublime. Es un plato único, completo y perfecto para una comida familiar, que parece de restaurante pero se prepara con pasos muy sencillos. Olvídate de recetas complicadas, aquí te mostramos cómo triunfar en la cocina con ingredientes de toda la vida y un resultado espectacular. El secreto reside en un majado de especias y un toque de nata para cocinar que convierte la salsa en una auténtica delicia.
Información Básica

El Secreto de esta Receta
El secreto de este plato es doble: primero, el majado de ajo y pimentón que se masajea bajo la piel del pollo, aromatizando la carne desde dentro y protegiéndola de la sequedad. Segundo, añadir la salsa de pimientos solo a mitad de la cocción; esto permite que las patatas se confiten primero en los jugos del pollo y luego terminen de cocinarse en la salsa, absorbiendo un sabor increíble sin quedar demasiado blandas. Usar pimentón de la Vera con Denominación de Origen marca una diferencia notable en el sabor final.
Ingredientes
- 4unidadesmuslos de pollo con piel
- 800gramospatatas medianas para cocer
- 1unidadcebolla grande
- 200gramosbote de pimientos del piquillo asados
- 200mililitrosnata para cocinar o crema de leche
- 150mililitroscaldo de pollo
- 100mililitrosvino blanco
- 3unidadesdientes de ajo
- 60mililitrosaceite de oliva virgen extra
- 1.5cucharaditaspimentón dulce de la Vera
- 1cucharaditaromero seco
- 1.5cucharaditassal gruesa
- 0.5cucharaditapimienta negra molida
Instrucciones Paso a Paso
Precalienta el horno a 200°C con calor arriba y abajo. Pela las cebollas y córtalas en juliana fina. Pela las patatas y córtalas en rodajas de aproximadamente medio centímetro de grosor.
En una fuente para horno amplia, mezcla las rodajas de patata y la cebolla en juliana. Riega con la mitad del aceite de oliva, la mitad de la sal, una pizca de pimienta negra y la mitad del romero. Remueve bien con las manos para que se impregne todo. Distribuye la mezcla en una capa uniforme en la base de la fuente.
Prepara un majado en un mortero con los dientes de ajo pelados, el pimentón dulce, el resto de la sal y un chorrito del aceite de oliva. Machaca hasta obtener una pasta homogénea. Añade el resto del aceite y mezcla bien.
Seca los muslos de pollo con papel de cocina para que la piel quede más crujiente. Úntalos por completo con el majado de especias, masajeando bien la carne y metiendo un poco bajo la piel. Coloca los muslos sobre el lecho de patatas, con la piel hacia arriba.
Introduce la fuente en el horno a media altura y hornea durante 30 minutos a 200°C. Pasado este tiempo, la piel del pollo debería empezar a dorarse.
Mientras, prepara la crema. En un vaso de batidora, coloca los pimientos del piquillo escurridos, la nata para cocinar, el caldo de pollo y el vino blanco. Tritura hasta obtener una salsa fina y sin grumos. Reserva.
Transcurridos los 30 minutos iniciales, baja la temperatura del horno a 180°C. Vierte la crema de pimientos del piquillo sobre las patatas, evitando mojar la piel del pollo para que no pierda su textura crujiente. Agita suavemente la fuente para que la salsa se distribuya bien entre las patatas.
Hornea durante 35-40 minutos adicionales, o hasta que el pollo esté completamente cocido, la piel esté dorada y crujiente, y las patatas estén tiernas al pincharlas con un cuchillo. Si ves que la piel del pollo se dora demasiado rápido, puedes cubrirlo ligeramente con papel de aluminio.
Retira la fuente del horno y deja reposar la carne durante 5 minutos antes de servir. Este reposo es crucial para que los jugos se redistribuyan y el pollo quede extra jugoso. Sirve cada muslo de pollo con una generosa porción de patatas panadera y la salsa cremosa.
Ingredientes y Sustituciones
- Muslos de pollo con piel:contramuslos deshuesados con piel o un pollo entero troceado. El tiempo de cocción puede variar ligeramente.
- Nata para cocinar:leche evaporada para una versión más ligera, o leche de coco para un sabor diferente y una opción sin lácteos.
- Vino blanco:la misma cantidad de caldo de pollo adicional con un chorrito de zumo de limón para mantener la acidez.
Errores Comunes
- Verter la salsa de pimientos al principio de la cocción.Si se añade al principio, las patatas hervirán en exceso de líquido y quedarán blandas, no panadera. Es crucial añadir la salsa en el último tercio del horneado, como indica la receta.
- No secar la piel del pollo antes de hornear.La humedad es el enemigo del crujiente. Seca bien los muslos con papel de cocina para asegurar una piel dorada y crujiente, no gomosa.
- Cortar las patatas demasiado finas.Si las patatas son demasiado finas, se desharán durante la larga cocción. Un grosor de medio centímetro es ideal para que queden tiernas pero mantengan su forma.
Conservación y Congelación
Guarda las sobras en un recipiente hermético en el frigorífico hasta por 3 días. Este plato gana sabor de un día para otro, ya que las patatas absorben aún más la salsa. Para recalentar, la mejor opción es usar el horno a 160°C durante 15-20 minutos o una sartén antiadherente a fuego bajo. Evita el microondas, ya que puede resecar la carne del pollo y hacer que la piel pierda su textura crujiente. Puedes congelar el pollo con su salsa y patatas hasta por 2 meses; descongela en la nevera durante la noche antes de recalentar.
Pro-Tips del Chef
- •Para una piel extra crujiente, después de hornear, puedes gratinar los muslos de pollo durante los últimos 3-5 minutos, vigilando que no se quemen.
- •Añade un toque picante a la crema de pimientos incorporando una cayena seca o media cucharadita de pulpa de ñora al majado de ajo.
- •Utiliza un termómetro de cocina para asegurar el punto perfecto del pollo: la temperatura interna en la parte más gruesa del muslo debe alcanzar los 74°C.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar pechugas de pollo en lugar de muslos?
Sí, puedes usar pechugas, pero ten en cuenta que son más magras y tienden a secarse más rápido. Para evitarlo, puedes reducir el tiempo de horneado a 20-25 minutos antes de añadir la salsa y luego otros 10-15 minutos. O mejor, opta por pechugas con piel y hueso, que serán más jugosas.
¿Es necesario usar vino blanco en la salsa?
El vino blanco aporta acidez y complejidad que equilibran el dulzor de los pimientos y la grasa de la nata. Sin embargo, si prefieres no usarlo, puedes sustituirlo por la misma cantidad de caldo de pollo con un chorrito de zumo de limón o vinagre de manzana para conseguir un efecto similar.
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