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Pasta de Calabacín con Aceitunas Kalamata y Queso Feta: Receta Griega Keto

Si buscas una alternativa keto a la pasta tradicional que no sacrifique el sabor mediterráneo, esta pasta de calabacín con aceitunas Kalamata y queso feta es tu solución. Inspirada en los sabores de las islas griegas, esta receta combina la frescura del calabacín con el toque salado de las aceitunas Kalamata y la cremosidad del queso feta, creando un plato lleno de texturas y matices. Perfecta para quienes siguen una dieta baja en carbohidratos, es rápida, fácil y llena de nutrientes. Además, su preparación en sartén antiadherente garantiza que todos los ingredientes se integren a la perfección, potenciando el aroma a hierbas y el contraste de sabores que hacen única a la cocina griega.

20 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
12gProteína
280Calorías
SalteadoTécnica
Alérgenos
LácteosFrutos secos (opcional)
Plato hondo blanco con pasta de calabacín en tiras finas, salteada con aceitunas Kalamata negras, trozos de queso feta desmenuzado, tomates secos y semillas de sésamo. Decorado con hierbas frescas y un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Receta griega keto.

El Secreto de esta Receta

El secreto para que esta pasta de calabacín con aceitunas Kalamata y queso feta sea irresistible está en no cocinar demasiado el calabacín. Debe quedar al dente para mantener su textura firme, similar a la pasta tradicional. Además, añadir el queso feta al final evita que se funda por completo, conservando su sabor intenso y cremosidad. Por último, el jugo de limón realza los sabores mediterráneos y equilibra la salinidad de las aceitunas.

Ingredientes

Porciones
2
Progreso0%
  • 3unidadcalabacín fresco
  • 80gramoaceitunas Kalamata deshuesadas
  • 100gramoqueso feta desmenuzado
  • 2cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • 2dienteajo picado
  • 30gramotomates secos en aceite
  • 1cucharadaalcaparras
  • 1cucharadajugo de limón fresco
  • 1cucharaditaoregano seco
  • 0.5cucharaditapimienta negra molida
  • 1cucharaditahierbas provenzales
  • 1cucharaditasemillas de sésamo tostado

Instrucciones Paso a Paso

1

Lava bien los calabacines y córtalos en tiras finas con un pelador de verduras o un cortador en espiral. Si no tienes estas herramientas, usa un cuchillo afilado para cortarlos en tiras lo más delgadas posible. Reserva.

2

En una sartén antiadherente grande, calienta el aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade el ajo picado y saltea durante 30 segundos hasta que desprenda su aroma, sin dejar que se dore.

3

Agrega las tiras de calabacín a la sartén y saltea durante 3-4 minutos, removiendo constantemente con unas pinzas para que se cocinen de manera uniforme. Los calabacines deben quedar al dente, no blandos.

4

Incorpora los tomates secos picados, las alcaparras y las aceitunas Kalamata (previamente deshuesadas y cortadas por la mitad). Mezcla bien y cocina durante 2 minutos más.

5

Espolvorea el orégano seco, las hierbas provenzales y la pimienta negra. Revuelve para que los sabores se integren.

6

Añade el jugo de limón fresco y el queso feta desmenuzado. Remueve con cuidado para no deshacer el queso. Cocina durante 1 minuto más, solo para que el feta se caliente ligeramente.

7

Retira del fuego y espolvorea las semillas de sésamo tostado por encima. Sirve inmediatamente para disfrutar de la textura crujiente del calabacín y el contraste de sabores.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de sabor, añade unas hojas de albahaca fresca al servir.
  • Si prefieres un plato más contundente, acompáñalo con una porción de pollo a la plancha o gambas salteadas.
  • Usa un pelador de juliana para obtener tiras de calabacín más uniformes y profesionales.
  • Si sigues una dieta vegana, sustituye el queso feta por tofu desmenuzado marinado en limón y sal.

Sustituciones

  • Queso feta: Puedes sustituir el queso feta por queso de cabra desmenuzado, que aporta un sabor más suave pero igualmente cremoso. El cambio afectará ligeramente el perfil salado del plato, por lo que te recomendamos ajustar la cantidad de aceitunas o añadir una pizca de sal marina.
  • Aceitunas Kalamata: Si no encuentras aceitunas Kalamata, usa aceitunas negras griegas o, en su defecto, aceitunas negras comunes. Las Kalamata tienen un sabor más afrutado y menos amargo, por lo que el resultado final será ligeramente diferente, pero igualmente delicioso.
  • Semillas de sésamo: Las semillas de sésamo pueden reemplazarse por almendras fileteadas tostadas o piñones. Estos ingredientes añadirán un toque crujiente y un sabor a frutos secos, que complementa bien los sabores griegos del plato.

Errores Comunes

  • El calabacín queda blando y aguado.: No lo cocines más de 4-5 minutos y asegúrate de saltearlo a fuego medio-alto. Si el calabacín suelta mucha agua, retírala con una cuchara antes de añadir el queso feta para evitar que el plato quede líquido.
  • El queso feta se deshace por completo.: Añádelo al final, cuando el calabacín ya esté cocinado y fuera del fuego. Remueve con cuidado para que se caliente sin perder su textura.
  • El plato queda soso.: Asegúrate de usar aceitunas Kalamata y alcaparras, ya que son las que aportan el toque salado característico. Si es necesario, añade una pizca de sal marina o más jugo de limón para potenciar los sabores.

Conservación y Congelación

Esta pasta de calabacín con aceitunas Kalamata y queso feta es mejor consumirla inmediatamente después de prepararla, ya que el calabacín puede ablandarse con el tiempo. Sin embargo, si deseas guardarla, colócala en un recipiente hermético y refrigera durante máximo 2 días. Al recalentar, hazlo en una sartén a fuego bajo durante 2-3 minutos, añadiendo un chorrito de aceite de oliva para recuperar su textura. No es recomendable congelarla, ya que el calabacín perderá su consistencia al descongelarse. Si preparas una cantidad mayor, te sugerimos guardar los ingredientes por separado (calabacín cocinado, aceitunas, queso feta) y mezclarlos justo antes de servir para mantener la frescura.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo usar calabacín congelado para esta receta?

No es recomendable, ya que el calabacín congelado suele quedar blando y aguado al cocinarse. Para obtener los mejores resultados, usa calabacín fresco y córtalo justo antes de cocinarlo.

¿Esta receta es apta para personas con intolerancia a la lactosa?

El queso feta tradicional contiene lactosa, pero puedes sustituirlo por queso feta vegano (hecho a base de anacardos o tofu) o por queso de cabra curado, que tiene menos lactosa. Asegúrate de verificar las etiquetas si tienes alergias o intolerancias graves.

¿Puedo prepararla en una airfryer?

Sí, pero el método será diferente. Cortaría el calabacín en bastones, lo rociaría con aceite de oliva y lo cocinaría en la airfryer a 180°C durante 5-6 minutos. Luego, mezclaría con el resto de ingredientes en un bol. El resultado será menos similar a la pasta, pero igualmente sabroso.

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