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Lasaña de Calabacín y Lentejas con Salsa de Tomate Seco: Receta Vegana y Sin Gluten

Si buscas una lasaña de calabacín y lentejas con salsa de tomate seco que sea 100% vegana, sin gluten y llena de sabor, esta receta es tu solución. A diferencia de las versiones tradicionales, aquí el calabacín sustituye a la pasta, las lentejas pardinas aportan textura carnosas y la salsa de tomate seco le da un toque ahumado y concentrado que eleva cada bocado. Perfecta para quienes buscan platos principales saludables, altos en proteína vegetal y fibra, sin sacrificar el placer de una lasaña contundente. Además, su preparación en capas horneadas garantiza que los sabores se integren a la perfección, creando un plato que sorprenderá hasta a los más escépticos con la cocina vegana.

1 hTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
18gProteína
320Calorías
HorneadoTécnica
Alérgenos
ApioFrutos secos
Lasaña vegana y sin gluten en molde de cerámica, con capas visibles de calabacín verde, lentejas pardinas y crema de anacardos dorada, decorada con hojas de albahaca fresca. Plato principal saludable y alto en proteína.

El Secreto de esta Receta

El secreto de esta lasaña de calabacín y lentejas con salsa de tomate seco está en pre-salar las láminas de calabacín para eliminar su humedad y evitar una lasaña aguada. Además, las semillas de chía en la salsa de lentejas actúan como espesante natural, dando una textura más densa y jugosa. No uses lentejas rojas, ya que se deshacen al cocinarse y perderían la estructura en capas.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 3unidadcalabacín
  • 200glentejas pardinas
  • 100gtomates secos en aceite
  • 1unidadcebolla morada
  • 3dienteajo
  • 1ramaapio
  • 3cucharadapasta de tomate casera
  • 1cucharaditavinagre de manzana
  • 3cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • 80ganacardos remojados
  • 2cucharadalevadura nutricional
  • 1cucharaditasal marina
  • 0.5cucharaditapimienta negra
  • 1cucharaditaorégano seco
  • 10hojaalbahaca fresca
  • 1cucharadasemillas de chía

Instrucciones Paso a Paso

1

Precalienta el horno a 180°C (convección) y engrasa ligeramente un molde para horno de 20x20 cm con aceite de oliva.

2

Prepara las láminas de calabacín: con un pelador, corta el calabacín en tiras finas (sin pelar). Colócalas en un colador, espolvorea con sal marina y deja reposar 15 min para eliminar el exceso de agua. Seca con papel de cocina.

3

Cocina las lentejas pardinas: escúrrelas del remojo y cuécelas en agua con 1 hoja de laurel durante 20-25 min hasta que estén tiernas pero enteras. Escurre y reserva.

4

Prepara la salsa de tomate seco: en una sartén, sofríe la cebolla morada, el ajo y el apio con 2 cucharadas de aceite de oliva a fuego medio hasta que estén transparentes. Añade la pasta de tomate, los tomates secos picados, el vinagre de manzana, orégano, sal y pimienta. Cocina 5 min a fuego bajo. Incorpora las lentejas cocidas y las semillas de chía, remueve bien y deja reposar 10 min para que espese.

5

Prepara la crema de anacardos: escurre los anacardos remojados y tritúralos con levadura nutricional, 1 cucharada de aceite de oliva, 50 ml de agua y una pizca de sal hasta obtener una textura cremosa.

6

Monta la lasaña: en el molde, coloca una capa de salsa de lentejas y tomate seco, seguida de una capa de láminas de calabacín (solapadas ligeramente). Repite el proceso: salsa, calabacín, crema de anacardos (extendida con cuchara). Termina con una capa de salsa y espolvorea albahaca fresca picada.

7

Hornea durante 25-30 min hasta que los bordes estén dorados y el calabacín tierno. Deja reposar 10 min antes de servir para que las capas se asienten.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra, tuesta los anacardos 5 min en el horno antes de remojarlos: potenciará su sabor.
  • Si te sobra salsa de lentejas, úsala para rellenar pimientos asados o como topping para tostadas.
  • Añade 1 cucharadita de ahumado en polvo a la crema de anacardos para un sabor más intenso.

Sustituciones

  • Calabacín: Puedes sustituirlo por berenjena en láminas finas, pero debes asarlas 10 min a 200°C antes de montar la lasaña para evitar amargor y exceso de agua. La textura será más cremosa.
  • Anacardos: Si hay alergia, usa tofu sedoso batido con levadura nutricional y un chorro de leche vegetal. La crema será menos densa pero igualmente cremosa, con un sabor más neutro.
  • Lentejas pardinas: Las lentejas verdes son una buena alternativa, pero requieren 5 min más de cocción. Las lentejas beluga aportan un color oscuro interesante, pero su textura es más firme.

Errores Comunes

  • Las láminas de calabacín quedan crudas: Asegúrate de cortarlas muy finas (1/4 cm) y pre-salarlas para ablandarlas. Si el horno no es potente, cubre el molde con papel aluminio los primeros 15 min.
  • La lasaña se desmorona al servir: Deja reposar la lasaña 10 min fuera del horno antes de cortar. Usa un cuchillo afilado y sirve con una espátula para mantener las capas intactas.
  • La salsa de lentejas queda líquida: Añade 1 cucharadita extra de semillas de chía o cocina la salsa 5 min más a fuego lento para evaporar el exceso de líquido.

Conservación y Congelación

Esta lasaña de calabacín y lentejas con salsa de tomate seco se conserva en la nevera hasta 3 días en un recipiente hermético. Para congelar, envuélvela en film transparente y papel aluminio (por capas) y guárdala hasta 2 meses. Descongela en la nevera 12 horas antes de recalentar. Para recalentar, hornea a 160°C (con papel aluminio) durante 15-20 min si está refrigerada, o 25-30 min si está congelada. Evita el microondas, ya que el calabacín puede quedar pastoso. Si la crema de anacardos se separa al recalentar, remueve ligeramente antes de servir.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer esta lasaña sin horno?

Sí, pero el resultado será menos jugoso. Usa una sartén antiadherente grande: alterna capas de calabacín salteado 2 min por lado, salsa de lentejas y crema de anacardos. Tapa y cocina a fuego bajo 10 min.

¿Qué tipo de molde es el mejor?

Un molde de vidrio o cerámica de 20x20 cm es ideal, ya que distribuye el calor de manera uniforme. Evita moldes de metal delgados, que pueden quemar los bordes.

¿Puedo usar tomate seco en polvo?

No se recomienda, ya que no aporta la textura ni el sabor concentrado de los tomates secos en aceite. Si es tu única opción, hidrátalos en agua tibia 15 min antes de usarlos.

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