Ensalada de Watermelon Radish con Vinagreta de Tamarindo y Cacahuete: Receta Tailandesa Crudivegana
La ensalada de watermelon radish con vinagreta de tamarindo y cacahuete es una joya de la cocina tailandesa crudivegana que combina el dulzor ácido del tamarindo, el crujiente del radish y el toque terroso del cacahuete tostado. Esta receta, inspirada en los mercados callejeros de Bangkok, destaca por su equilibrio entre sabores agridulces, picantes y umami, sin necesidad de cocción. Ideal para días calurosos o como entrante ligero pero nutritivo, esta ensalada es rica en vitamina C, antioxidantes y grasas saludables, además de ser 100% vegana, sin gluten y sin procesados. Su vinagreta, elaborada con pasta de tamarindo puro y mantequilla de cacahuete, es el alma del plato, aportando una textura cremosa que realza cada bocado.

El Secreto de esta Receta
El secreto de esta ensalada de watermelon radish con vinagreta de tamarindo y cacahuete radica en dos detalles clave: el corte en juliana fina del radish y la zanahoria, que garantiza una textura crujiente y uniforme, y la temperatura de los ingredientes. La vinagreta debe servirse a temperatura ambiente para que los sabores del tamarindo y el cacahuete se integren correctamente, mientras que las verduras deben estar frías (incluso con hielo) para realzar su frescura. Además, tostar los cacahuetes en seco antes de machacarlos intensifica su aroma y aporta un toque ahumado que equilibra la acidez del tamarindo.
Ingredientes
- 300grwatermelon radish fresco
- 1unidadzanahoria morada
- 0.5unidadpepino japonés
- 10unidadhojas de menta fresca
- 8unidadhojas de cilantro fresco
- 40grcacahuetes tostados sin sal
- 1cucharaditasemillas de sésamo negro
- 2cucharadaspasta de tamarindo puro
- 1cucharadamantequilla de cacahuete natural
- 1cucharadasalsa de soja tamari
- 1cucharadajugo de limón fresco
- 1cucharaditasirop de agave
- 0.5cucharaditajengibre fresco rallado
- 0.25unidadguindilla roja fresca
- 1cucharaditaaceite de sésamo tostado
Instrucciones Paso a Paso
Pela el watermelon radish y la zanahoria morada. Corta ambos en juliana fina (tiras de 3-4 cm de largo) usando un cuchillo afilado o un pelador. Reserva en un bol con agua y hielo para mantener su crujiente.
Corta el pepino japonés en medias lunas finas y añádelo al bol. Escurre bien todas las verduras antes de servir para evitar que la ensalada quede aguada.
En un mortero, machaca ligeramente los cacahuetes tostados (reserva unos pocos enteros para decorar) hasta obtener trozos gruesos. Esto liberará sus aceites naturales y potenciará su aroma.
Prepara la vinagreta: en un bol pequeño, mezcla la pasta de tamarindo, la mantequilla de cacahuete, la salsa tamari, el jugo de limón, el sirop de agave, el jengibre rallado y el aceite de sésamo. Bate hasta obtener una emulsión homogénea. Si queda muy espesa, añade 1 cucharada de agua tibia.
Pica finamente la guindilla roja (sin semillas si prefieres menos picante) y añádela a la vinagreta. Prueba y ajusta el equilibrio entre dulce, ácido y salado según tu preferencia.
En un plato hondo o bol ancho, coloca las verduras escurridas. Vierte la vinagreta por encima y mezcla con cuidado usando unas pinzas para no romper los ingredientes.
Espolvorea los cacahuetes machacados, las semillas de sésamo negro y las hojas de menta y cilantro frescas. Decora con las tiras de guindilla y los cacahuetes enteros reservados.
Sirve de inmediato para disfrutar al máximo su textura crujiente y el contraste de sabores. Si deseas un toque extra de frescura, añade unas rodajas finas de limón al lado.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de umami, añade ½ cucharadita de levadura nutricional a la vinagreta. Esto potenciará el sabor terroso del cacahuete.
- Si te gusta el picante, incorpora ½ cucharadita de pasta de chile tailandés (como el Sriracha) a la vinagreta. Mézclalo bien para distribuir el calor de manera uniforme.
- Para una versión más proteica, añade germinados de lenteja o alfalfa a la ensalada. También puedes incluir tofu marinado en tamari cortado en cubos pequeños.
- Si no tienes mortero, usa una bolsa y un rodillo para machacar los cacahuetes: colócalos en una bolsa hermética y pasa el rodillo por encima con fuerza.
Sustituciones
- Pasta de tamarindo puro: Puedes sustituirla por puré de tamarindo en conserva (escurrido y sin azúcar añadido), pero reduce la cantidad de sirop de agave a ½ cucharadita, ya que suele ser más dulce. El sabor será ligeramente menos intenso, pero mantendrá la acidez característica.
- Mantequilla de cacahuete natural: Si no tienes, usa crema de anacardos natural o tahini (pasta de sésamo). La primera aportará un sabor más suave y cremoso, mientras que el tahini añadirá un toque amargo que combina bien con el tamarindo. En ambos casos, ajusta la sal al final.
- Watermelon radish: Si no encuentras este radish, usa daikon (rábano blanco) o rábano rojo común. El daikon es más suave y menos dulce, mientras que el rábano rojo aportará un picor más marcado. Corta ambos en juliana fina para mantener la textura crujiente.
Errores Comunes
- La ensalada queda aguada.: Escurre muy bien las verduras después de cortarlas y lavarlas. Usa un paño limpio o papel absorbente para secarlas antes de mezclar con la vinagreta. Si ya está preparada, añade más cacahuetes machacados para absorber el exceso de líquido.
- La vinagreta se corta o queda grumosa.: Bate la mezcla con energía mientras añades el aceite de sésamo en hilo fino. Si se corta, calienta ligeramente la mantequilla de cacahuete (sin quemarla) para que se integre mejor. También puedes añadir 1 cucharadita de agua caliente y volver a emulsionar.
- El sabor es demasiado ácido o dulce.: Prueba la vinagreta antes de mezclarla con la ensalada. Si está muy ácida, añade más sirop de agave o mantequilla de cacahuete. Si es muy dulce, equilibra con más jugo de limón o tamari. La clave está en el balance entre los tres sabores principales.
Conservación y Congelación
Esta ensalada de watermelon radish con vinagreta de tamarindo y cacahuete es mejor consumirla inmediatamente después de prepararla, ya que el radish y el pepino pierden su textura crujiente con el tiempo. Sin embargo, si necesitas guardarla, colócala en un recipiente hermético y refrigera máximo 6 horas. Para evitar que se humedezca, no añadas la vinagreta hasta el momento de servir: guarda las verduras cortadas y escurridas por un lado y la vinagreta por otro. Si sobra vinagreta, puedes conservarla en la nevera hasta 3 días en un tarro de cristal, pero tendrás que batirla de nuevo antes de usarla, ya que los ingredientes pueden separarse. No congeles esta ensalada, ya que el radish y el pepino se volverán blandos y acuosos al descongelarse. Si preparas los ingredientes con antelación, corta las verduras y guárdalas en agua con hielo en la nevera (máximo 12 horas) para mantener su frescura.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar tamarindo en polvo en lugar de pasta?
Sí, pero disuélvelo primero en 2 cucharadas de agua caliente para reconstruir la pasta. Usa 1 cucharada de polvo por cada 2 cucharadas de pasta líquida. Ten en cuenta que el polvo puede ser más concentrado, así que ajusta el dulzor y la acidez al final.
¿Esta ensalada es apta para personas con alergia al gluten?
Sí, siempre que uses salsa tamari (que es sin gluten) en lugar de salsa de soja convencional. Verifica también que la mantequilla de cacahuete y los cacahuetes no hayan sido procesados en instalaciones con trazas de gluten.
¿Cómo puedo hacer esta receta sin cacahuete por alergia?
Sustituye los cacahuetes por almendras tostadas o semillas de girasol. Usa crema de almendras en la vinagreta y decora con almendras fileteadas. El sabor será ligeramente diferente, pero igualmente delicioso y crujiente.
¿Puedo añadir fruta a esta ensalada?
¡Claro! La mango verde o la piña fresca en trozos pequeños combinan muy bien con los sabores tailandeses. Añádelas justo antes de servir para que no se reblandezcan. También puedes probar con granada, que aportará un toque dulce y ácido.
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