Croquetas de Hongos Shiitake y Queso de Anacardos: Aperitivo Vegano al Horno con Trufa Negra
Si buscas un aperitivo vegano sofisticado, las croquetas de hongos shiitake y queso de anacardos con trufa negra son la opción perfecta. Esta receta combina la textura cremosa del queso de anacardos casero con el umami intenso de los hongos shiitake frescos, realzado por el aroma exclusivo de la trufa negra. Ideal para eventos, cenas elegantes o un capricho gourmet sin culpa. Además, al hornear en lugar de freír, logramos un resultado crujiente por fuera y sedoso por dentro, con un toque de lujo accesible. Perfectas para dietas veganas, sin gluten y altas en proteína.

El Secreto de esta Receta
El secreto de estas croquetas de hongos shiitake y queso de anacardos con trufa negra radica en dos detalles clave: primero, el apio en polvo en el queso de anacardos, que aporta un umami extra y equilibra los sabores; segundo, el horneado a alta temperatura con un toque de aceite de oliva al final, que garantiza una textura dorada y crujiente sin necesidad de freír. No escatimes en la trufa negra, ya que su aroma eleva este aperitivo a nivel gourmet.
Ingredientes
- 250grhongos shiitake frescos
- 200granacardos crudos
- 2unidadpatata grande
- 0.5unidadcebolla morada
- 2dienteajo fresco
- 30mlaceite de oliva virgen extra
- 20grlevadura nutricional
- 50gralmendras molidas
- 10grtrufa negra en aceite
- 40grharina de garbanzo
- 5grpimienta negra recién molida
- 5grsal marina
- 2grapio en polvo
- 50mlagua tibia
Instrucciones Paso a Paso
Precalienta el horno a 200°C (convección) y forra una bandeja con papel vegetal. Lava y seca los hongos shiitake, luego retírales el tallo y pícalos finamente.
En una sartén, calienta 15 ml de aceite de oliva a fuego medio. Sofríe la cebolla morada picada y el ajo picado hasta que estén transparentes. Añade los hongos shiitake y cocina hasta que suelten su agua y se doren. Reserva.
Para el queso de anacardos, remoja los anacardos crudos en agua tibia durante 15 minutos. Escúrrelos y licúalos con 50 ml de agua tibia, levadura nutricional, sal, pimienta negra y 2 gr de apio en polvo hasta obtener una crema suave y homogénea.
Pela y corta las patatas grandes en cubos. Hiérvelas en agua con sal durante 10 minutos o hasta que estén tiernas. Escúrrelas y haz un puré sin grumos.
En un bol, mezcla el puré de patata con el queso de anacardos, los hongos shiitake sofritos y 5 ml de aceite de trufa negra (escurrido de la trufa en aceite). Asegúrate de que la mezcla quede compacta y moldeable. Si está muy húmeda, añade 10 gr más de harina de garbanzo.
Forma bolitas con la mezcla (del tamaño de una nuez) y aplástalas ligeramente para dar forma de croqueta. Pásalas por almendras molidas para que queden bien cubiertas y crujientes.
Coloca las croquetas en la bandeja del horno y rocía con el resto del aceite de oliva virgen extra. Hornea durante 20-25 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción, hasta que estén doradas y crujientes.
Saca del horno y deja enfriar 5 minutos. Decora con virutas de trufa negra y un hilo de aceite de trufa antes de servir.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de elegancia, sirve las croquetas con un dip de yogur de soja con miel de agave y ralladura de limón.
- Si quieres un acabado más dorado, pincélalas con un poco de sirope de agave diluido en agua antes de hornear.
- Para una versión keto, sustituye la patata por coliflor cocida y bien escurrida y usa harina de coco en lugar de harina de garbanzo.
Sustituciones
- Hongos shiitake frescos: Puedes reemplazar los hongos shiitake por hongos portobello o champiñones cremini, pero el sabor umami será menos intenso. Asegúrate de picarlos muy finos y cocinarlos hasta que pierdan toda su agua para evitar que las croquetas queden aguadas.
- Anacardos crudos: Si no tienes anacardos, usa almendras blancas remojadas, pero el queso resultante será menos cremoso y con un sabor más neutro. Añade 1 cucharadita de zumo de limón para compensar la acidez que aportan los anacardos.
- Harina de garbanzo: Para una versión sin legumbres, sustituye por copos de avena molida o harina de arroz, pero ten en cuenta que la textura será menos compacta. Aumenta la cantidad de almendras molidas en el empanizado para dar más consistencia.
- Trufa negra en aceite: Si no encuentras trufa negra, usa 1 cucharadita de extracto de trufa o 5 gr de trufa negra en conserva picada. Evita las trufas sintéticas, ya que su sabor es artificial y arruinará el perfil gourmet de la receta.
Errores Comunes
- Las croquetas se deshacen al hornear: Asegúrate de que la mezcla esté bien compacta y fría antes de hornear. Si está muy húmeda, añade más harina de garbanzo o almendras molidas. También puedes refrigerar las croquetas 15 minutos antes de hornear para que mantengan su forma.
- El queso de anacardos queda granulado: Remoja los anacardos al menos 15 minutos en agua tibia y usa una batidora de alta potencia para lograr una textura cremosa. Si es necesario, añade más agua tibia poco a poco hasta conseguir la consistencia deseada.
- Las croquetas no quedan crujientes: Empanízalas bien con almendras molidas y rocía con aceite de oliva antes de hornear. No las amontones en la bandeja y asegúrate de que el horno esté precalentado para que el calor circule correctamente.
- El sabor a trufa es demasiado fuerte: Dosifica la trufa negra con cuidado: empieza con 5 gr y ajusta al gusto. Si usas aceite de trufa, mezcla 1 parte de aceite de trufa con 2 de aceite de oliva para suavizar el sabor.
Conservación y Congelación
Estas croquetas de hongos shiitake y queso de anacardos con trufa negra se conservan en la nevera hasta 3 días en un recipiente hermético. Para mantener su textura crujiente, guárdalas en una sola capa y separadas por papel de horno. Si las preparas con antelación, no las hornees hasta el momento de servir, ya que perderán su crocancia. Para congelar, colócalas en una bandeja con papel vegetal y congélalas durante 1 hora (para que no se peguen). Luego, transfiérelas a una bolsa hermética y guárdalas hasta 1 mes. Para descongelar, hornea directamente a 180°C durante 10-12 minutos sin necesidad de descongelar previamente. Evita el microondas, ya que las dejará blandas.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer estas croquetas en airfryer?
Sí, puedes cocinarlas en airfryer a 180°C durante 12-15 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. Rocía con un poco de aceite en spray para que queden más crujientes. El resultado será similar al horno, pero con un ahorro de tiempo.
¿Cómo puedo hacer que las croquetas sean más ligeras?
Para reducir calorías, sustituye las almendras molidas por pan rallado integral y usa menos aceite de oliva. También puedes aumentar la proporción de hongos y reducir la de queso de anacardos.
¿Puedo usar queso de anacardos comprado?
Sí, pero elige un queso de anacardos sin aditivos y con un sabor neutro. Añade levadura nutricional y apio en polvo para potenciar el umami y que combine mejor con los hongos shiitake.
¿Por qué mis croquetas quedan verdes por dentro?
Esto suele ocurrir si el horno no está bien precalentado o si las croquetas son demasiado gruesas. Aplástalas bien antes de hornear y asegúrate de que el horno alcance los 200°C antes de introducirlas.
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