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Croquetas de Espirulina y Queso de Anacardos: Receta Vegana y Alta en Hierro

Si buscas un aperitivo vegano, alto en hierro y lleno de sabor, estas croquetas de espirulina y queso de anacardos son tu mejor opción. La espirulina, un superalimento con alto contenido en hierro biodisponible y proteínas, se combina con un queso de anacardos cremoso y especias para crear una masa esponjosa por dentro y crujiente por fuera. Perfectas para servir en reuniones, como snack saludable o incluso en tu tupper semanal. Además, su color verde intenso las hace visualmente irresistibles, ideal para sorprender a tus invitados con una receta gourmet y nutritiva.

50 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
12gProteína
220Calorías
FrituraTécnica
Alérgenos
AnacardosGluten
Croquetas doradas y crujientes de espirulina y queso de anacardos servidas en un plato blanco con salsa verde, receta vegana alta en hierro.

El Secreto de esta Receta

El secreto para unas croquetas de espirulina y queso de anacardos perfectas está en equilibrar la humedad de la masa. La patata medianamente dulce aporta cremosidad sin necesidad de huevo, mientras que la harina de garbanzo actúa como aglutinante natural. No saltees el reposo en nevera, ya que ayuda a que el pan rallado se adhiera mejor y evita que se deshagan al freír. Además, el pimentón ahumado realza el sabor terroso de la espirulina, creando un perfil de sabor único.

Ingredientes

Porciones
12
Progreso0%
  • 20gramoespirulina en polvo pura
  • 200gramoanacardos remojados 4 horas
  • 300gramopatata medianamente dulce
  • 1unidadcebolla morada
  • 2dienteajo
  • 50gramoharina de garbanzo
  • 20gramolevadura nutricional
  • 1cucharaditacomino molido
  • 1cucharaditapimentón ahumado
  • 20mililitrojugo de limón recién exprimido
  • 500mililitroaceite de oliva virgen extra
  • 100gramopan rallado sin gluten
  • 1pizcasal marina
  • 0.5cucharaditapimienta negra recién molida
  • 100mililitroagua fría

Instrucciones Paso a Paso

1

Para el queso de anacardos: Escurre los anacardos remojados y licúalos con 50 ml de agua fría, el jugo de limón, 10 g de levadura nutricional, sal y pimienta hasta obtener una crema suave. Reserva.

2

Pela y corta la patata en cubos pequeños. Hierve en agua con sal durante 12-15 minutos o hasta que estén tiernas. Escurre bien y haz un puré sin grumos.

3

En una sartén, sofríe la cebolla morada picada finamente y el ajo picado con un chorro de aceite de oliva a fuego medio hasta que estén transparentes. Añade el comino y el pimentón ahumado, remueve 1 minuto y retira del fuego.

4

En un bol grande, mezcla el puré de patata, el sofrito de cebolla, el queso de anacardos, los 10 g restantes de levadura nutricional y la espirulina en polvo. Integra bien hasta obtener una masa homogénea y manejable. Si queda muy húmeda, añade harina de garbanzo poco a poco.

5

Deja reposar la masa en la nevera durante 30 minutos para que espese y los sabores se asienten.

6

Forma croquetas alargadas (tamaño bocado) con las manos ligeramente humedecidas. Pásalas por harina de garbanzo, luego por agua fría y finalmente por pan rallado sin gluten, presionando suavemente para que queden bien cubiertas.

7

Calienta el aceite de oliva en una sartén a fuego medio-alto (170-180°C). Fríe las croquetas en tandas, sin amontonar, durante 2-3 minutos por lado o hasta que estén doradas y crujientes. Escurre sobre papel absorbente.

8

Sirve calientes, acompañadas de un dip de yogur de soja con espirulina o salsa de tahini.

Ingredientes y Sustituciones

  • Anacardos:Puedes sustituir los anacardos por almendras remojadas, aunque el resultado será ligeramente menos cremoso. Añade 1 cucharada de aceite de coco para compensar la textura y un toque de vinagre de manzana para recuperar la acidez del queso de anacardos.
  • Harina de garbanzo:Si no tienes harina de garbanzo, usa copos de avena molidos o harina de arroz, pero aumenta la cantidad en un 20% ya que absorben menos líquido. La textura final será un poco más frágil.
  • Pan rallado sin gluten:Para una versión keto, sustituye el pan rallado por coco rallado sin azúcar o almendras molidas. Presiona con más fuerza al empanar para que se adhiera bien, y fríe a temperatura más baja para evitar que se queme.

Errores Comunes

  • La masa queda demasiado líquidaAñade harina de garbanzo de forma gradual (1 cucharada cada vez) y mezcla bien. Si el problema persiste, deja reposar la masa 10 minutos más en la nevera para que espese.
  • Las croquetas se deshacen al freírEnfría la masa 1 hora antes de formar las croquetas y asegúrate de que el aceite esté a la temperatura correcta (170-180°C). Si el aceite no está lo suficientemente caliente, absorberán grasa y se romperán.
  • El sabor a espirulina es demasiado fuerteReduce la cantidad a 15 g y aumenta el comino y el pimentón ahumado para contrarrestar su sabor terroso. También puedes añadir 1 cucharadita de miel de agave (opcional para no veganos estrictos) para equilibrar.
  • El queso de anacardos no espesaUsa menos agua (30-40 ml en lugar de 50 ml) y licúa durante más tiempo (2-3 minutos) hasta que la mezcla esté completamente suave. Si es necesario, añade 1 cucharadita de agar-agar disuelto en agua caliente para dar consistencia.

Conservación y Congelación

Para conservar en nevera, coloca las croquetas ya fritas y enfriadas en un recipiente hermético con papel absorbente entre capas para evitar que se humedezcan. Durarán hasta 3 días. Para recalentar, hornea a 180°C durante 8-10 minutos o fríe de nuevo 1-2 minutos hasta que recuperen la textura crujiente. Si prefieres congelarlas, hazlo antes de freír: forma las croquetas, empánalas y colócalas en una bandeja con papel film separadas entre sí. Congela 2 horas y luego pasalas a una bolsa hermética. Durán hasta 1 mes. Para cocinarlas desde congeladas, fríe directamente en aceite caliente (sin descongelar) añadiendo 1 minuto extra por lado.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de umami, añade 1 cucharadita de algas nori en polvo a la masa junto con la espirulina.
  • Si quieres evitar la fritura, hornea las croquetas a 200°C durante 15-20 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. Rocía con un poco de aceite de oliva antes de hornear para que queden doradas.
  • Para un contraste de texturas, añade pipas de girasol tostadas picadas al pan rallado antes de empanar.
  • Si la espirulina que usas tiene un sabor muy intenso, tuéstala ligeramente en una sartén seca durante 1 minuto para suavizar su sabor antes de incorporarla a la masa.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer estas croquetas en airfryer?

Sí, pero rocía las croquetas con aceite de oliva en spray por todos lados antes de colocarlas en la airfryer. Cocina a 180°C durante 12-15 minutos, dándoles la vuelta a mitad de tiempo. El resultado será menos crujiente que frito, pero igual de sabroso.

¿Son aptas para niños?

Sí, pero reduce la cantidad de espirulina a 10 g y mezcla bien para que no se note su sabor. También puedes cambiar el pimentón ahumado por pimentón dulce para que sea más suave. El color verde puede ser divertido para ellos.

¿Cómo puedo hacerlas sin gluten?

Sustituye la harina de garbanzo por harina de arroz y el pan rallado por pan rallado sin gluten o copos de maíz triturados. Asegúrate de que todos los ingredientes (incluyendo especias) estén certificados como sin gluten.

¿Puedo usar espirulina en copos en lugar de polvo?

Sí, pero tritura los copos en un molinillo hasta obtener un polvo fino para que se integre mejor en la masa. Si no los trituras, la textura será menos homogénea y el sabor más concentrado en algunos puntos.

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