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Croquetas de Espinacas y Queso de Anacardos con Costra de Semillas: Receta Vegana sin Freír

Si buscas una alternativa vegana a las croquetas tradicionales, estas croquetas de espinacas y queso de anacardos con costra de semillas son tu mejor opción. Sin lácteos, sin fritura y con un toque crujiente gracias a una mezcla de semillas de girasol y lino, esta receta es ideal para aperitivos, entantes o incluso como plato principal ligero. El queso de anacardos aporta una cremosidad única, mientras que las espinacas frescas añaden un toque de frescura y nutrientes. Además, al prepararlas en airfryer o al horno, evitas el exceso de grasa sin sacrificar la textura dorada y apetecible. Perfectas para dietas veganas, sin gluten o simplemente para quienes buscan una opción más saludable sin renunciar al sabor.

50 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
8gProteína
220Calorías
HorneadoTécnica
Alérgenos
AnacardosSemillas de sésamo
Croquetas de espinacas y queso de anacardos con costra dorada de semillas de girasol, lino y sésamo, servidas en un plato blanco rústico con fondo de madera y hierbas frescas.

El Secreto de esta Receta

El secreto para unas croquetas de espinacas y queso de anacardos con costra de semillas perfectas está en la textura de la masa y el equilibrio de sabores. Usa anacardos remojados para lograr una crema ultra suave y evita añadir demasiada agua al puré de patata para que la mezcla no quede líquida. La costra de semillas no solo aporta crujiente, sino también un toque nutritivo y visualmente atractivo. Presiona bien las semillas al empanar para que no se desprendan al hornear.

Ingredientes

Porciones
12
Progreso0%
  • 150granacardos crudos
  • 200grespinacas frescas
  • 1unidadpatata mediana
  • 0.5unidadcebolla morada
  • 1dienteajo
  • 20grlevadura nutricional
  • 30grharina de garbanzo
  • 40grsemillas de girasol
  • 20grsemillas de lino dorado
  • 10grsemillas de sésamo negro
  • 15mlaceite de oliva virgen extra
  • 10mljugo de limón
  • 1pizcasal marina
  • 1pizcapimienta negra molida
  • 0.25cucharaditanuez moscada
  • 60mlagua tibia

Instrucciones Paso a Paso

1

Remoja los anacardos en agua tibia durante 20 minutos para ablandarlos. Escúrrelos y resérvalos.

2

Lava bien las espinacas frescas y escúrrelas. En una sartén con un chorrito de aceite de oliva, saltea la cebolla morada picada finamente y el ajo picado a fuego medio hasta que estén transparentes.

3

Añade las espinacas a la sartén y cocina hasta que se reduzcan. Retira del fuego y pica finamente. Reserva.

4

Pela y corta la patata en cubos pequeños. Hiérvela en agua con una pizca de sal hasta que esté tierna (unos 10 minutos). Escúrrela y haz un puré suave.

5

En una batidora, mezcla los anacardos escurridos, el puré de patata, la levadura nutricional, el jugo de limón, la nuez moscada, sal y pimienta negra hasta obtener una crema lisa. Añade agua tibia si es necesario para ajustar la textura.

6

En un bol, mezcla la crema de anacardos con las espinacas salteadas y la harina de garbanzo. Remueve bien hasta obtener una masa homogénea y manejable. Si queda muy líquida, añade un poco más de harina de garbanzo.

7

Deja reposar la masa en la nevera durante 15 minutos para que espese.

8

Mientras, prepara la costra de semillas: en un plato hondo, mezcla las semillas de girasol, semillas de lino y semillas de sésamo negro.

9

Forma bolitas con la masa (del tamaño de una croqueta tradicional) y pásalas por la mezcla de semillas, presionando ligeramente para que se adhieran bien. Aplástalas ligeramente para darles forma de croqueta.

10

Precalienta el horno a 200°C o el airfryer a 180°C. Coloca las croquetas en una bandeja con papel de horno o en la canasta del airfryer, rociadas con un poco de aceite de oliva en spray.

11

Hornea durante 12-15 minutos (o 10-12 minutos en airfryer), dándoles la vuelta a mitad de cocción, hasta que estén doradas y crujientes por fuera.

12

Sirve calientes o tibias, acompañadas de tu salsa favorita o solas para disfrutar de su sabor único.

Pro-Tips del Chef

  • Para un extra de sabor, añade 1 cucharadita de mostaza de Dijon a la mezcla de anacardos antes de batir.
  • Si quieres un toque picante, incorpora media cucharadita de cayena en polvo o unas gotas de tabasco a la masa.
  • Para una versión más ligera, sustituye la patata por coliflor cocida y escurrida, aunque la textura será menos densa.
  • Si no tienes airfryer ni horno, puedes cocinar las croquetas en una sartén antiadherente con un poco de aceite a fuego medio, dándoles la vuelta con cuidado.

Sustituciones

  • Anacardos: Puedes sustituir los anacardos por almendras peladas remojadas, aunque el sabor será ligeramente más amargo y la textura menos cremosa. Añade una pizca de levadura nutricional extra para compensar el sabor a queso.
  • Harina de garbanzo: Si no tienes harina de garbanzo, usa harina de avena sin gluten o coco rallado fino, pero ten en cuenta que la textura final será menos compacta y más esponjosa.
  • Semillas de girasol y lino: Para la costra, puedes usar semillas de amapola y sésamo blanco en su lugar. El resultado será igual de crujiente, pero con un toque más suave y menos terroso en el sabor.
  • Espinacas frescas: Si prefieres un sabor más intenso, sustituye las espinacas por acelgas o kale finamente picadas. Cocínalas un poco más para suavizar su textura fibrosa.

Errores Comunes

  • La masa queda demasiado líquida: Añade más harina de garbanzo poco a poco hasta lograr una textura manejable. Si usas patata muy acuosa, escúrrela bien antes de hacer el puré.
  • Las croquetas se deshacen al hornear: Enfría la masa 30 minutos antes de formar las croquetas para que los ingredientes se integren mejor. También puedes añadir una cucharada de psyllium husk a la mezcla para darle más cohesión.
  • La costra de semillas no se pega bien: Humedece ligeramente las croquetas con agua o leche vegetal antes de pasarlas por las semillas. Presiona con las manos para que queden bien adheridas.
  • Las croquetas quedan secas por dentro: No cocines demasiado la masa de espinacas y anacardos antes de hornear. Asegúrate de que el puré de patata esté cremoso y no seco.

Conservación y Congelación

Estas croquetas de espinacas y queso de anacardos con costra de semillas se conservan perfectamente en la nevera durante hasta 3 días en un recipiente hermético. Para mantener su textura crujiente, colócalas en una sola capa y separadas por papel de horno. Si deseas congelarlas, hazlo antes de hornear: forma las croquetas, empanízalas y congélalas en una bandeja plana durante 1 hora. Luego, transfiere a una bolsa o recipiente apto para congelador, donde aguantarán hasta 1 mes. Para recalentar, no las descongeles: hornea directamente a 180°C durante 15-20 minutos (o 10-12 minutos en airfryer) hasta que estén calientes y doradas. Si las guardas ya horneadas, recalienta en el horno o airfryer a 160°C durante 5-8 minutos para evitar que se humedezcan.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer estas croquetas sin patata?

Sí, puedes omitir la patata y sustituirla por 100 gr de tofu sedoso o 50 gr de avena molida para dar cuerpo a la masa. Ten en cuenta que la textura será menos compacta.

¿Son aptas para celíacos?

Sí, esta receta es sin gluten siempre que uses harina de garbanzo certificada sin trazas y verifiques que el resto de ingredientes (como las semillas) no estén contaminados.

¿Cómo puedo hacer que queden más crujientes?

Para un extra de crujiente, pasa las croquetas por pan rallado sin gluten antes de la capa de semillas. También puedes rociar con un poco más de aceite antes de hornear.

¿Puedo usar espinacas congeladas?

Sí, pero escúrrelas muy bien después de descongelarlas para eliminar el exceso de agua. Secarlas con papel de cocina ayudará a evitar una masa aguada.

¿Qué salsa recomendás para acompañar?

Una salsa de yogur de soja con ajo y eneldo o un alioli vegano (con leche de soja y ajo) complementan perfectamente el sabor de estas croquetas. También puedes probar con hummus de remolacha para un contraste de colores.

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