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Croquetas de Espinacas y Queso de Almendras con Cobertura de Semillas de Sésamo: Receta en Airfryer

Si buscas una alternativa gourmet, sin lactosa y llena de nutrientes, estas croquetas de espinacas y queso de almendras con cobertura de semillas de sésamo en airfryer son tu mejor opción. Perfectas para aperitivos, cenas ligeras o incluso como entrante saludable, combinan el sabor terroso de las espinacas frescas con la cremosidad del queso de almendras casero y el toque tostado del sésamo. Además, al prepararlas en airfryer, logras un exterior ultra crujiente sin aceite añadido, ideal para quienes buscan recetas bajas en calorías pero altas en proteína vegetal. esta receta de croquetas de espinacas y queso de almendras con sésamo es versátil, fácil de personalizar y perfecta para impresionar en cualquier ocasión.

50 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
12gProteína
220Calorías
Horneado crujienteTécnica
Alérgenos
AlmendrasSésamo
Croquetas doradas y crujientes de espinacas y queso de almendras con cobertura de semillas de sésamo, servidas en un plato blanco rústico sobre fondo de madera oscura. Receta en airfryer sin lactosa.

El Secreto de esta Receta

El secreto para unas croquetas de espinacas y queso de almendras con sésamo en airfryer perfectas está en el queso de almendras casero y en el reposo de la masa. Usa almendras remojadas y peladas para el queso, ya que esto elimina el amargor y aporta una textura suave y cremosa. Además, enfriar la masa antes de rebozar evita que las croquetas se deshagan en el airfryer. Por último, tostar las semillas de sésamo antes de usarlas en el rebozado potenciará su aroma y dará un toque crujiente extra.

Ingredientes

Porciones
12
Progreso0%
  • 300grespinacas frescas
  • 200grqueso de almendras casero
  • 80grharina de garbanzo
  • 100mlleche de coco sin azúcar
  • 0.5unidadcebolla morada
  • 2dientesajo
  • 50grsemillas de sésamo tostadas
  • 60grpan rallado sin gluten
  • 1cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • 0.5cucharaditanuez moscada
  • 1pizcasal marina
  • 0.5cucharaditapimienta negra
  • 1cucharadalevadura nutricional

Instrucciones Paso a Paso

1

En un bol, mezcla la harina de garbanzo con la leche de coco hasta obtener una pasta lisa y sin grumos. Añade una pizca de sal, la nuez moscada y la levadura nutricional. Reserva.

2

Pica finamente la cebolla morada y los ajos. En una sartén antiadherente, sofríe con el aceite de oliva a fuego medio hasta que estén transparentes. Agrega las espinacas frescas (previamente lavadas y escurridas) y cocina hasta que reduzcan su volumen. Retira del fuego y deja enfriar.

3

En un bol grande, mezcla las espinacas cocidas con el queso de almendras casero (debe estar a temperatura ambiente para que sea más fácil integrarlo). Añade la mezcla de harina de garbanzo y amasa hasta obtener una masa homogénea y maleable. Si queda muy húmeda, agrega un poco más de harina de garbanzo.

4

Forma bolitas o cilindros con las manos (humedécelas ligeramente para que no se peguen) y colócalas en una bandeja. Refrigera durante 20 minutos para que la masa se endurezca y sea más fácil de rebozar.

5

En un plato hondo, mezcla el pan rallado sin gluten con las semillas de sésamo tostadas. Pasa cada croqueta por esta mezcla, presionando ligeramente para que el rebozado quede bien adherido.

6

Precalienta el airfryer a 180°C durante 3 minutos. Coloca las croquetas en la canastilla, dejando espacio entre ellas para que el aire circule. Cocina durante 12-15 minutos, dándoles la vuelta a mitad de tiempo, hasta que estén dorado crujientes por fuera.

7

Sirve calientes con una salsa de yogur vegetal y menta, o con un hummus cremoso para realzar su sabor.

Pro-Tips del Chef

  • Para un extra de sabor, añade 1 cucharadita de comino molido o pimentón ahumado a la mezcla de espinacas y queso antes de formar las croquetas.
  • Si quieres un toque crujiente adicional, rocía las croquetas con un poco de aceite de oliva en spray antes de cocinarlas en el airfryer.
  • Para una presentación elegante, sirve las croquetas en una tabla de madera con hierbas frescas como perejil o cilantro, y una salsa de yogur de soja con limón y eneldo.

Sustituciones

  • Queso de almendras casero: Puedes sustituirlo por queso de anacardos casero, que aporta un sabor más neutro y una textura ligeramente más cremosa. Para hacerlo, remoja 200 gr de anacardos en agua durante 4 horas, escúrrelos y tritúralos con 50 ml de agua, 1 cucharada de zumo de limón y 1 pizca de sal. El resultado será igual de delicioso, aunque con un toque más dulce.
  • Harina de garbanzo: Si no tienes harina de garbanzo, usa harina de lentejas rojas o harina de coco. La harina de lentejas aportará un sabor ligeramente terroso, mientras que la de coco dará un toque dulce y una textura más esponjosa. En ambos casos, ajusta la cantidad de líquido para lograr una masa maleable.
  • Pan rallado sin gluten: Para una versión keto, sustituye el pan rallado por coco rallado sin azúcar o almendras molidas. El coco rallado dará un sabor tropical, mientras que las almendras molidas reforzarán el perfil de frutos secos de la receta. Ambas opciones son bajas en carbohidratos y altas en grasas saludables.

Errores Comunes

  • Las croquetas se deshacen al rebozarlas: Refrigera la masa durante al menos 20 minutos antes de formar las croquetas. Si la mezcla está muy húmeda, añade más harina de garbanzo hasta que sea fácil de manipular.
  • El rebozado no se adhiere bien: Humedece ligeramente las croquetas con agua o leche vegetal antes de pasarlas por el pan rallado y el sésamo. Además, presiona con firmeza al rebozar para que quede bien adherido.
  • Las croquetas quedan secas por dentro: No sobrecocines las croquetas en el airfryer. 12-15 minutos a 180°C son suficientes. Si el queso de almendras está muy seco, añade 1 cucharada de leche de coco extra a la masa para darle más humedad.

Conservación y Congelación

Para guardar estas croquetas de espinacas y queso de almendras con sésamo en la nevera, colócalas en un recipiente hermético una vez que se hayan enfriado por completo. Durarán hasta 3 días en la nevera. Para recalentarlas, usa el airfryer a 160°C durante 5-6 minutos o el horno a 180°C durante 8-10 minutos, hasta que recuperen su textura crujiente. Si prefieres congelarlas, hazlo antes de cocinarlas: forma las croquetas, rebozarlas y colócalas en una bandeja forrada con papel vegetal. Congélalas durante 2 horas (para que no se peguen) y luego transfiérelas a una bolsa hermética. Durarán hasta 2 meses en el congelador. Para cocinarlas desde congeladas, no las descongeles y cocínalas en el airfryer a 180°C durante 18-20 minutos, dándoles la vuelta a mitad de tiempo. Evita congelarlas después de cocinadas, ya que perderían su textura crujiente.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer estas croquetas sin airfryer?

Sí, puedes hornearlas en el horno convencional a 200°C durante 15-20 minutos, dándoles la vuelta a mitad de tiempo. También puedes freírlas en una sartén con aceite de oliva, pero perderán parte de su perfil saludable.

¿Cómo hago queso de almendras casero?

Remoja 200 gr de almendras peladas en agua durante 8-12 horas. Escúrrelas y tritúralas en un procesador de alimentos con 50 ml de agua, 1 cucharada de zumo de limón, 1 pizca de sal y 1 cucharadita de probiótico en polvo (opcional, para fermentar). Deja reposar la mezcla en un colador forrado con gasa durante 12 horas para escurrir el exceso de líquido. El resultado será un queso cremoso y listo para usar.

¿Puedo usar espinacas congeladas?

Sí, pero escúrrelas muy bien después de descongelarlas para eliminar el exceso de agua. Si no, la masa quedará demasiado húmeda y será difícil de manipular.

¿Son aptas para celíacos?

Sí, siempre y cuando uses pan rallado sin gluten y verifiques que el resto de ingredientes (como la harina de garbanzo o las semillas de sésamo) no estén contaminados con gluten.

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