Croquetas de Espinaca y Queso de Cashew: Receta Vegana en Airfryer y UlTRACrujientes
Si buscas una receta de croquetas veganas de espinaca y queso de cashew que destaque por su textura ultracrujiente y su centro cremoso, esta versión en airfryer es tu mejor opción. Olvida los rebozados tradicionales: aquí usamos una mezcla de harina de garbanzo y pan rallado de almendra para lograr un exterior dorado y crujiente sin fritura. El queso de cashew aporta un sabor intenso y cremosidad, mientras que la espinaca fresca añade un toque terroso y nutritivo. Ideal para aperitivos, cena ligera o incluso como opción para llevar en tupper. Una receta alta en proteína, sin gluten y sin lácteos que conquistará hasta a los más escépticos.

El Secreto de esta Receta
El truco para unas croquetas veganas de espinaca y queso de cashew ultracrujientes está en el doble rebozado: primero pasa la croqueta por harina de garbanzo (mezclada con almidón) y luego por pan rallado de almendra. Esto crea capas que se doran a la perfección en el airfryer. Además, el reposo de la masa en nevera es clave para que no se deshaga al manipularla. Usa agua tibia en el queso de cashew para activar mejor los sabores de la levadura nutricional.
Ingredientes
- 200grespinacas frescas
- 150granacardos remojados
- 80grharina de garbanzo
- 100grpan rallado de almendra
- 0.5unidadcebolla morada
- 2dienteajo
- 20grlevadura nutricional
- 15mlzumo de limón
- 100mlagua tibia
- 1pizcasal marina
- 0.5cucharaditapimienta negra
- 0.25cucharaditanuez moscada
- 1cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 20gralmidón de maíz
Instrucciones Paso a Paso
Lava y escurre bien las espinacas frescas. En una sartén con aceite de oliva, saltea la cebolla morada picada finamente y el ajo machacado a fuego medio hasta que estén transparentes. Añade las espinacas y cocina hasta que reduzcan su volumen. Retira del fuego y reserva.
Para el queso de cashew, escurre los anacardos remojados (mínimo 4 horas) y mézclalos en una batidora con el zumo de limón, levadura nutricional, sal, pimienta negra y nuez moscada. Añade el agua tibia poco a poco hasta obtener una crema suave y espesa.
En un bol, mezcla la harina de garbanzo con el almidón de maíz. Incorpora la mezcla de espinacas y el queso de cashew. Remueve hasta obtener una masa homogénea y manejable. Si queda muy líquida, añade más harina de garbanzo.
Deja reposar la masa en la nevera durante 15 minutos para que espese. Mientras, precalienta el airfryer a 180°C.
Forma croquetas alargadas con las manos humedecidas (para que no se peguen). Pasa cada croqueta por pan rallado de almendra presionando ligeramente para que quede bien adherido.
Coloca las croquetas en la canasta del airfryer, dejando espacio entre ellas para que el aire circule. Rocía con un poco de aceite de oliva en spray.
Hornea a 180°C durante 12 minutos, dales la vuelta y cocina otros 5-8 minutos hasta que estén doradas y crujientes.
Sirve calientes con tu salsa favorita (yogur de soja, alioli vegano o mostaza).
Pro-Tips del Chef
- Para un extra de sabor, añade 1 cucharadita de mostaza de Dijon al queso de cashew antes de mezclarlo con las espinacas.
- Si quieres un toque umami, incorpora 1 cucharadita de levadura de cerveza adicional a la masa.
- Para una presentación profesional, pasa las croquetas por semillas de sésamo negro antes de hornear.
- Acompaña con una salsa de pimentón ahumado y yogur de soja para realzar los sabores terrosos de la espinaca.
Sustituciones
- Pan rallado de almendra: Puedes sustituirlo por pan rallado sin gluten o copos de avena triturados, aunque el resultado será menos crujiente. El pan rallado de almendra aporta un sabor tostado y una textura más fina que realza el contraste con el centro cremoso.
- Harina de garbanzo: Si no tienes harina de garbanzo, usa harina de lentejas o harina de coco, pero ajusta la cantidad de agua, ya que estas absorben más líquido. El sabor será ligeramente más dulce o terroso, pero igual de efectivo para ligar.
- Anacardos: Para un queso vegano alternativo, usa almendras remojadas, aunque el resultado será menos cremoso. Añade 1 cucharadita de vinagre de manzana para equilibrar el pH y mejorar la textura.
Errores Comunes
- Las croquetas se deshacen al formarlas: Añade más almidón de maíz o harina de garbanzo a la masa y déjala reposar 20 minutos en nevera. Si persiste, usa un molde para croquetas o forma bolas en lugar de cilindros.
- No quedan crujientes: Rocía generosamente con aceite en spray antes de hornear y no las amontones en el airfryer. Si es necesario, cocina en tandas separadas.
- El queso de cashew queda granuloso: Remoja los anacardos al menos 6 horas (o hiérvelos 15 minutos) y usa una batidora de alta potencia. Si falta cremosidad, añade 1 cucharada de tahini para emulsionar.
- Se secan por dentro: No excedas el tiempo de cocción. 12-15 minutos a 180°C son suficientes. Si las croquetas son grandes, baja la temperatura a 160°C y alarga el tiempo 2-3 minutos.
Conservación y Congelación
Para conservar las croquetas de espinaca y queso de cashew en la nevera, colócalas en un recipiente hermético con papel de horno entre capas para evitar que se peguen. Durarán hasta 3 días. Para recalentar, usa el airfryer a 160°C durante 4-5 minutos hasta que recuperen su textura crujiente. No las calientes en microondas, ya que perderán la crujiente. Si prefieres congelarlas, hazlo antes de hornear: forma las croquetas, rebozalas y congélalas en una bandeja con papel vegetal. Una vez duras, transfiere a una bolsa hermética. Duran hasta 2 meses. Para cocinarlas desde congeladas, no las descongeles: hornea en el airfryer a 180°C durante 18-20 minutos, dándoles la vuelta a mitad de tiempo.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer estas croquetas sin airfryer?
Sí, puedes hornearlas en el horno convencional a 200°C durante 20-25 minutos, dándoles la vuelta a mitad de tiempo. Usa una bandeja con papel vegetal y rocía con aceite. El resultado será crujiente, pero menos uniforme que en airfryer.
¿Son aptas para celíacos?
Sí, si usas harina de garbanzo certificada sin gluten y pan rallado de almendra (o pan rallado sin gluten). Verifica siempre los etiquetados de los ingredientes.
¿Puedo usar espinacas congeladas?
Sí, pero escúrrelas muy bien (exprime con un paño) para eliminar el exceso de agua y evita que la masa quede líquida. Las espinacas frescas dan mejor textura, pero las congeladas son una opción válida.
¿Cómo puedo hacerlas más proteicas?
Añade 2 cucharadas de proteína vegetal en polvo sin sabor a la masa o sustituye el 20% de la harina de garbanzo por harina de guisante. También puedes incorporar semillas de chía o lino molidas (1 cucharada).
¿Puedo usar otro tipo de queso vegano?
Sí, pero el queso de cashew es el que mejor funciona por su cremosidad neutra. Si prefieres un sabor más intenso, usa queso vegano de almendras o tofu sedoso batido con levadura nutricional, aunque la textura puede variar ligeramente.
También te encantarán

Doritos de Garbanzos Crujientes al Horno
Snack fit súper fácil: doritos de garbanzos crujientes al horno. Muy altos en proteína vegetal, bajos en grasa y perfectos para picar entre horas.

Ensalada de Quinoa, Aguacate y Mango
Prepara cenas ligeras y frescas con esta ensalada de quinoa, aguacate y mango. Llena de vitaminas, sin gluten y lista en 20 minutos.