Crema Fría de Espinacas y Queso Feta con Virutas de Nueces: Receta Griega en Thermomix
La crema fría de espinacas y queso feta con virutas de nueces es una joya de la cocina griega moderna, perfecta para los días de calor. Esta versión en Thermomix simplifica el proceso tradicional, manteniendo la autenticidad de sabores mediterráneos: el toque salado del queso feta, la frescura de las espinacas y el contraste crujiente de las nueces. Ideal para servir como entrante ligero o como plato principal en menús de verano, esta receta es sin lactosa opcional, rica en proteínas y con un perfil nutricional equilibrado. Además, su preparación en frío preserva todos los nutrientes de los ingredientes, ofreciendo una experiencia gastronómica refrescante, cremosa y llena de matices.

El Secreto de esta Receta
El secreto de esta crema fría de espinacas y queso feta radica en el equilibrio entre el ácido del limón y la cremosidad del yogur griego, que realzan el sabor del queso feta sin enmascararlo. El hielo picado es clave para mantener la temperatura fría durante la trituración, evitando que el aceite de oliva se separe. Además, tostar las nueces antes de cortarlas en virutas potencia su aroma y aporta un crujiente irresistible.
Ingredientes
- 300grespinacas frescas
- 150grqueso feta desmenuzado
- 200gryogur griego natural sin azúcar
- 0.5unidadcebolla morada pequeña
- 1dienteajo
- 2cucharadaszumo de limón fresco
- 3cucharadasaceite de oliva virgen extra
- 1cucharaditaeneldo fresco
- 50grnueces peladas
- 100grhielo picado
- 1pizcasal marina
- 1pizcapimienta negra recién molida
Instrucciones Paso a Paso
Lava bien las espinacas frescas y escúrrelas con papel absorbente para eliminar el exceso de agua. Reserva.
Pela y trocea la cebolla morada y el ajo. Colócalos en el vaso del Thermomix y tritura a velocidad 5 durante 3 segundos.
Añade las espinacas, el yogur griego, el zumo de limón, el aceite de oliva virgen extra, el eneldo fresco, la sal y la pimienta. Programa 20 segundos a velocidad 7.
Incorpora el queso feta desmenuzado y el hielo picado. Tritura de nuevo a velocidad 4 durante 10 segundos hasta obtener una textura cremosa y homogénea.
Prueba y ajusta de sal o limón si es necesario. Refrigera la crema fría de espinacas y queso feta durante al menos 1 hora para que los sabores se integren.
Mientras, tuesta ligeramente las nueces en una sartén sin aceite a fuego medio durante 2-3 minutos. Déjalas enfriar y córtalas en virutas finas con un cuchillo afilado.
Sirve la crema en cuencos individuales, espolvorea las virutas de nueces por encima y decora con un hilo de aceite de oliva virgen extra y unas hojas de eneldo fresco.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de frescura, añade menta fresca picada junto con el eneldo al servir.
- Si prefieres una textura más espesa, escurre el yogur griego en un colador con un paño limpio durante 1 hora antes de usarlo.
- Para una presentación gourmet, sirve la crema en vasitos de cristal transparente y decora con rodajas finas de pepino y tomates cherry cortados por la mitad.
Sustituciones
- Queso feta: Puedes sustituirlo por tofu ahumado desmenuzado para una versión vegana. El sabor será menos salado y más neutro, pero ganará en proteína vegetal. Añade una pizca de sal marina extra para compensar.
- Yogur griego: Si buscas una opción sin lactosa, usa yogur de coco natural sin azúcar. La textura será ligeramente más líquida, pero el toque exótico del coco combinado con las espinacas crea un perfil único.
- Nueces: Las almendras fileteadas son una alternativa perfecta. Aportan un sabor más dulce y una textura ligeramente más crujiente, ideal para contrastar con la acidez de la crema.
Errores Comunes
- La crema queda líquida o separada: Añade más yogur griego o hielo picado y tritura de nuevo. Si el aceite se separa, refrigera la mezcla 30 minutos adicionales antes de servir.
- El sabor del ajo domina la receta: Retira el germen del ajo antes de triturarlo o usa solo medio diente. Si ya está añadido, equilibra con más zumo de limón o yogur.
- Las nueces pierden su crujiente: Tuesta las nueces justo antes de servir y añádelas en el último momento. Si las mezclas con la crema fría, absorberán humedad y se ablandarán.
Conservación y Congelación
Esta crema fría de espinacas y queso feta se conserva perfectamente en la nevera durante hasta 3 días en un recipiente hermético. Para mantener su frescura, coloca papel film directamente sobre la superficie antes de tapar, evitando que absorba olores del frigorífico. Si deseas congelarla, hazlo sin las virutas de nueces (éstas se añaden frescas al servir) y en porciones individuales. La textura puede volverse ligeramente granular al descongelar, por lo que te recomendamos batirla de nuevo con un poco de yogur griego o agua fría para recuperar su cremosidad. No congeles más de 1 mes, ya que el queso feta puede perder matices de sabor. Para servir, sácalo del congelador y déjalo descongelar en la nevera durante 12 horas.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar espinacas congeladas para esta receta?
Sí, pero descongélalas y escúrrelas muy bien antes de usarlas para evitar que la crema quede aguada. Las espinacas congeladas pueden tener un sabor ligeramente más intenso, por lo que te recomendamos reducir la cantidad a 250 gr.
¿Es posible hacer esta receta sin Thermomix?
Por supuesto. Usa una batidora de vaso o un robot de cocina para triturar todos los ingredientes. Asegúrate de añadir el hielo en último lugar y tritura por intervalos para evitar sobrecalentar la mezcla.
¿Puedo sustituir el limón por vinagre?
No es recomendable, ya que el vinagre aporta un sabor más ácido y menos fresco. Si no tienes limón, usa zumo de naranja agria en su lugar, pero en menor cantidad (1 cucharada).
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