Crema de Espinacas al Horno con Queso de Cabra: Receta Gratinada en 25 Minutos
Si buscas una crema de espinacas al horno que combine nutrientes, sabor y elegancia, esta receta con queso de cabra gratinado es tu mejor opción. Perfecta para días fríos o como plato principal ligero pero saciante, esta versión sin nata destaca por su textura cremosa y reconfortante gracias al secreto de usar leche evaporada y un toque de nuez moscada. Además, el horneado final con queso de cabra le da un toque dorado y crujiente que la convierte en un éxito seguro. Ideal para dietas vegetarianas o simplemente para disfrutar de un plato lleno de hierro y proteínas sin complicaciones.

El Secreto de esta Receta
El secreto de esta crema de espinacas al horno está en dos detalles clave: primero, usar leche evaporada en lugar de nata para lograr una textura cremosa pero ligera, y segundo, gratinar el queso de cabra al final a temperatura alta para que quede crujiente por fuera y fundido por dentro. Además, la nuez moscada realza el sabor de las espinacas sin sobrecargar el plato.
Ingredientes
- 500gespinacas frescas
- 150gqueso de cabra en roncha
- 1unidadcebolla grande
- 2unidaddiente de ajo
- 200mlleche evaporada
- 300mlcaldo de verduras
- 15gharina de trigo
- 20gmantequilla
- 0.5cucharaditanuez moscada rallada
- 1cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 1pizcasal
- 1pizcapimienta negra
Instrucciones Paso a Paso
Precalienta el horno a 200°C (con calor arriba y abajo). Lava bien las espinacas frescas y escúrrelas. En una sartén grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio y pocha la cebolla picada finamente y los ajos picados durante 3-4 minutos hasta que estén transparentes.
Añade las espinacas a la sartén y saltea durante 5 minutos hasta que reduzcan su volumen. Espolvorea la harina de trigo y remueve bien para integrar, cocinando 1 minuto más para eliminar el sabor a crudo.
Vierte poco a poco el caldo de verduras y la leche evaporada, sin dejar de remover para evitar grumos. Añade la nuez moscada, sal y pimienta negra. Cocina a fuego lento durante 8-10 minutos hasta que la mezcla espese ligeramente.
Incorpora la mantequilla y remueve hasta que se funda por completo. Prueba y ajusta de sal si es necesario. Retira del fuego.
Transfiere la crema a un recipiente apto para horno (como una fuente de barro o un molde para gratinar). Desmenuzar el queso de cabra por encima, cubriendo toda la superficie.
Hornea durante 5-7 minutos o hasta que el queso esté dorado y burbujeante. Sirve inmediatamente con una pizca extra de pimienta negra o un chorrito de aceite de oliva.
Ingredientes y Sustituciones
- Queso de cabra:Puedes sustituirlo por queso feta desmenuzado o mozzarella rallada. El queso feta aportará un sabor más salado y ácido, mientras que la mozzarella dará un toque más neutro pero igualmente gratinado.
- Leche evaporada:Si prefieres una versión vegana, usa leche de coco evaporada o crema de anacardos. Ambas opciones aportan cremosidad, pero la leche de coco añadirá un toque tropical al plato.
- Harina de trigo:Para una versión sin gluten, sustituye por harina de maíz o arrurruz. Ambas espesan igual, pero la harina de maíz puede dar un ligero sabor dulce que combina bien con las espinacas.
Errores Comunes
- La crema queda líquida.Asegúrate de cocinar la mezcla a fuego lento el tiempo suficiente (8-10 minutos) para que la harina espese el líquido. Si sigue líquida, añade 1 cucharadita más de harina disuelta en un poco de caldo frío y cocina 2 minutos más.
- El queso no se dora.Coloca el recipiente en la parte superior del horno y usa la función grill (o calor arriba) los últimos 2 minutos. Si tu horno no tiene esta opción, aumenta la temperatura a 220°C los últimos minutos.
- Las espinacas quedan amargas.Blanquea las espinacas en agua hirviendo 1 minuto antes de saltearlas para eliminar el amargor. También puedes añadir 1 cucharadita de azúcar al sofrito de cebolla para equilibrar el sabor.
Conservación y Congelación
Esta crema de espinacas al horno se conserva en la nevera en un recipiente hermético hasta 3 días. Para guardarla, deja que se enfríe completamente antes de taparla. No gratinar el queso hasta el momento de servir si planeas almacenarla, ya que al recalentar perderá su textura crujiente. Si quieres congelarla, hazlo sin el queso de cabra: congela la crema base en porciones individuales hasta 2 meses. Para descongelar, déjala en la nevera toda la noche y luego calienta en una sartén a fuego bajo, añadiendo un poco de caldo o leche si queda muy espesa. El queso de cabra siempre añádelo fresco al momento de gratinar y servir.
Pro-Tips del Chef
- •Para un toque extra de sabor, añade 1 cucharada de semillas de sésamo tostadas por encima antes de gratinar.
- •Si te gusta el contraste de texturas, incorpora 50 g de nueces picadas al sofrito de espinacas.
- •Para una presentación elegante, sirve la crema en cazuela individual y gratinar solo el queso en el centro.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer esta receta con espinacas congeladas?
Sí, pero escúrrelas muy bien después de descongelarlas para eliminar el exceso de agua. Las espinacas congeladas suelen liberar más líquido, por lo que puedes reducir el caldo a 200 ml para evitar que la crema quede aguada.
¿Es apta para niños?
Sí, pero omite la nuez moscada (puede ser fuerte para algunos niños) y usa queso mozzarella en lugar de queso de cabra si prefieren sabores más suaves. También puedes triturar la crema para una textura más homogénea.
¿Puedo usar otro tipo de queso para gratinar?
¡Claro! Queso gruyère, emmental o parmesano rallado funcionan muy bien. El parmesano dará un sabor más intenso y salado, mientras que el gruyère aportará un toque más cremoso y aromático.
También te encantarán

Cena Ligera para Dormir Bien y No Engordar
Receta de cena ligera perfecta para dormir bien y no engordar. Alta en nutrientes que promueven la relajación muscular y cerebral.

Crema Calmante con Triptófano para Combatir la Ansiedad
Descubre esta reconfortante crema rica en triptófano para combatir la ansiedad de forma natural. Alimenta tu mente y relaja tu cuerpo.