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Crema de Espinacas y Algas Espirulina: Receta Energética y Detox en 20 Minutos

Si buscas un plato nutritivo, detox y lleno de energía, esta crema de espinacas y algas espirulina es tu mejor opción. La espirulina, conocida como el superalimento azul, aporta proteína completa, hierro y antioxidantes, mientras que las espinacas frescas enriquecen la receta con fibra y vitaminas. Perfecta para días de alta demanda física o para incluir en dietas veganas y saludables. Además, su preparación en solo 20 minutos la convierte en una opción ideal para comidas rápidas sin sacrificar calidad.

20 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
12gProteína
220Calorías
Cocción hervidoTécnica
Alérgenos
Apio
Cuenco blanco con crema de espinacas y algas espirulina de color verde intenso, decorada con semillas de sésamo tostadas y un hilo de aceite de oliva, sobre una mesa de madera rústica.

El Secreto de esta Receta

El secreto de esta crema de espinacas y algas espirulina está en incorporar la espirulina al final de la cocción. Si la añades al principio, el calor prolongado puede degradar sus nutrientes esenciales, como las vitaminas B12 y el hierro. Además, el zumo de limón no solo aporta frescura, sino que mejora la absorción del hierro de las espinacas, potenciando sus beneficios detox y energéticos.

Ingredientes

Porciones
2
Progreso0%
  • 300grespinacas frescas
  • 1cucharaditaalgas espirulina en polvo
  • 0.5unidadcebolla morada
  • 2dienteajo
  • 1unidadpatata mediana
  • 500mlcaldo de verduras sin sal añadida
  • 1cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • 1cucharadazumo de limón fresco
  • 0.5cucharaditapimienta negra recién molida
  • 0.5cucharaditacomino en polvo
  • 1cucharaditasemillas de sésamo tostadas

Instrucciones Paso a Paso

1

Lava bien las espinacas frescas y reserva. Pela y pica finamente la cebolla morada y el ajo. Pela y corta la patata en cubos pequeños.

2

En una olla, calienta el aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade la cebolla y el ajo picados, y sofríe hasta que estén transparentes (unos 3 minutos).

3

Agrega los cubos de patata y rehoga 2 minutos más. Vierte el caldo de verduras y lleva a ebullición. Cocina a fuego medio durante 10 minutos o hasta que la patata esté tierna.

4

Incorpora las espinacas frescas y cocina 2 minutos adicionales hasta que se ablanden. Retira del fuego.

5

Añade la alga espirulina en polvo, el comino, el zumo de limón y la pimienta negra. Mezcla bien y tritura con una batidora de mano hasta obtener una textura cremosa y homogénea.

6

Prueba y ajusta de sal si es necesario (recuerda que el caldo ya puede llevar sal).

7

Sirve caliente, espolvoreando con semillas de sésamo tostadas para darle un toque crujiente y un extra de nutrientes.

Ingredientes y Sustituciones

  • Algas espirulina en polvo:Puedes sustituirla por algas chlorella en polvo, aunque su sabor es ligeramente más amargo. Reduce la cantidad a ½ cucharadita para evitar que domine el sabor de la crema. Ambas algas son ricas en proteína y clorofila, pero la espirulina tiene un perfil nutricional más completo.
  • Caldo de verduras:Si no tienes caldo, usa agua y añade ½ cucharadita de sal marina y 1 hoja de laurel durante la cocción. El resultado será menos intenso, pero igual de saludable. Evita caldos comerciales con aditivos para mantener la receta 100% natural.
  • Semillas de sésamo tostadas:Las pipas de calabaza tostadas son una alternativa crujiente y rica en magnesio. Tuesta las pipas en una sartén sin aceite durante 3 minutos antes de espolvorear para realzar su sabor.

Errores Comunes

  • La crema queda con grumos de espirulina.Disuelve primero la espirulina en un poco de caldo tibio antes de añadirla a la mezcla. Así evitarás que se formen grumos y se integrará mejor en la textura cremosa.
  • El sabor a alga es demasiado fuerte.Empieza con ½ cucharadita de espirulina y ajusta al gusto. Si el sabor es muy intenso, añade más patata o un chorrito de leche de coco para suavizarlo sin perder nutrientes.
  • La crema queda líquida.Cocina la patata hasta que esté muy tierna (que se deshaga al pincharla). Si aún queda líquida, tritura una patata cocida extra y mézclala para espesarla de forma natural.

Conservación y Congelación

Para guardar esta crema de espinacas y algas espirulina en la nevera, déjala enfriar completamente y transfiérela a un recipiente hermético. Consérvala en la parte más fría del frigorífico, donde aguantará hasta 3 días sin perder sus propiedades nutricionales. Si notas que espesa demasiado al refrigerar, añade un poco de agua o caldo al calentarla para recuperar su textura cremosa. Para congelar, usa recipientes aptos para congelador y deja un espacio de 2 cm en la parte superior, ya que la crema se expande al congelarse. Durará hasta 2 meses en el congelador. Para descongelar, sácalo la noche anterior a la nevera o calienta directamente en una olla a fuego bajo, removiendo constantemente para evitar que se pegue. No vuelvas a congelar una vez descongelada, ya que esto afecta su textura y sabor.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de cremosidad, añade ½ aguacate maduro antes de triturar. Esto aportará grasas saludables y una textura aún más sedosa.
  • Si prefieres un perfil de sabor más oriental, sustituye el comino por jengibre fresco rallado (½ cucharadita) y añade un poco de pasta de miso blanco al servir.
  • Esta crema es ideal para batch cooking: prepara una cantidad mayor y congélala en porciones individuales para tener comidas rápidas y nutritivas.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo usar espinacas congeladas?

Sí, pero escúrrelas muy bien antes de usarlas para evitar que la crema quede aguada. Las espinacas congeladas suelen tener más agua que las frescas, así que ajusta la cantidad de caldo si es necesario.

¿La espirulina es apta para niños?

Sí, pero introduce la espirulina en pequeñas cantidades (¼ de cucharadita) y observa si les gusta su sabor. Es un superalimento seguro y muy nutritivo para ellos, pero su color verde intenso puede resultar llamativo.

¿Puedo hacer esta receta sin patata?

Sí, pero la textura será menos cremosa. Puedes usar ½ taza de garbanzos cocidos como alternativa para espesar, aunque el sabor cambiará ligeramente.

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