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Crema de Remolacha y Jengibre Asada con Crujiente de Queso de Cabra: La Receta Cremosa y Saludable que Enamora

Esta crema de remolacha y jengibre asada es una sinfonía de sabores terrosos, dulces y ligeramente picantes que se unen en una textura aterciopelada. El paso por el horno concentra los azúcares naturales de la remolacha y suaviza el carácter del jengibre, creando una base profundamente aromática. A diferencia de las cremas hervidas, el asado aporta una complejidad que eleva este plato de un simple entrante a una experiencia gastronómica. Un toque final de queso de cabra crujiente y unas hojas frescas de tomillo no solo añaden contraste de texturas, sino que equilibran el dulzor con una nota salada y ácida, haciendo de cada cucharada un bocado perfecto. Ideal para una cena ligera o para impresionar en una comida especial sin apenas esfuerzo.

Información Básica

Tiempo55 MIN
DificultadFácil
Coste / Ración
Proteína8g
Calorías220 kcal
TécnicaAsado
Alérgenos:
LacteosFrutos-secos
Crema de Remolacha y Jengibre Asada con Crujiente de Queso de Cabra: La Receta Cremosa y Saludable que Enamora

El Secreto de esta Receta

El secreto para una textura inigualable es triturar la crema en caliente con una batidora de alta potencia, lo que emulsiona el aceite de oliva y crea una textura sedosa sin necesidad de nata. El asado previo de la remolacha y la cebolla carameliza sus azúcares, eliminando el sabor terroso crudo y aportando una dulzura natural profunda que contrasta perfectamente con el picante del jengibre.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 500gremolacha mediana
  • 1unidadcebolla morada grande
  • 30gjengibre fresco
  • 3unidaddientes de ajo
  • 750mlcaldo de verduras
  • 3cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • 1cucharaditasal en escamas
  • 0.5cucharaditapimienta negra molida
  • 80gqueso de cabra en rulo
  • 2cucharadaalmendras laminadas
  • 5ramitatomillo fresco

Instrucciones Paso a Paso

1

Precalienta el horno a 200°C. Pela las remolachas y la cebolla morada y córtalas en cubos de tamaño uniforme. Pela el jengibre fresco y córtalo en rodajas finas.

2

Coloca las remolachas, la cebolla, el jengibre y los dientes de ajo enteros en una bandeja de horno. Rocía con 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, la sal en escamas y la pimienta negra molida. Mezcla bien con las manos para que todo quede impregnado.

3

Asa las verduras durante 35-40 minutos, o hasta que estén tiernas y ligeramente caramelizadas en los bordes. El tenedor debe atravesar la remolacha sin resistencia.

4

Retira la bandeja del horno y deja templar ligeramente. Exprime la pulpa de los ajos asados fuera de su piel. Pasa todas las verduras asadas a una olla o al vaso de una batidora potente.

5

Añade el caldo de verduras caliente a las verduras. Tritura a máxima potencia hasta obtener una crema fina y homogénea. Si es necesario, añade un poco más de caldo hasta alcanzar la consistencia deseada. Rectifica de sal y pimienta.

6

Para el crujiente, calienta una sartén antiadherente a fuego medio sin aceite. Añade las almendras laminadas y tuéstalas hasta que estén doradas, vigilando que no se quemen. Retíralas y resérvalas. En la misma sartén, desmenuza el queso de cabra y cocínalo sin mover hasta que la base esté dorada y crujiente, formando pequeñas chips.

7

Sirve la crema caliente en cuencos. Decora con las chips de queso de cabra crujiente, las almendras tostadas y las hojas de tomillo fresco.

Ingredientes y Sustituciones

  • Queso de cabra:Queso feta vegano desmenuzado y tostado en la sartén para una versión sin lácteos.
  • Almendras laminadas:Pipas de calabaza o piñones, igualmente tostados, para un crujiente diferente.
  • Caldo de verduras:Caldo de pollo suave si no necesitas que la receta sea vegetariana, para un sabor más profundo.

Errores Comunes

  • No pelar bien el jengibre o cortarlo en trozos demasiado grandes.Pela el jengibre con una cuchara para no desperdiciar pulpa y córtalo fino. Si queda algún filamento duro después de triturar, se puede pasar la crema por un colador fino para una textura perfecta.
  • Hervir la remolacha en lugar de asarla.Hervir la remolacha diluye su sabor y color. El asado concentra los azúcares y aporta una complejidad ahumada que es la clave de esta receta. No te saltes este paso.

Conservación y Congelación

Esta crema de remolacha asada se conserva perfectamente en la nevera durante 4-5 días en un recipiente hermético. Al enfriarse, espesará ligeramente, por lo que al recalentarla puedes añadir un chorrito de caldo o agua para ajustar la textura. También puedes congelarla en porciones individuales hasta por 3 meses. El crujiente de queso de cabra y almendras debe prepararse en el momento de servir para que mantenga su textura, aunque las almendras tostadas se pueden guardar en un tarro hermético a temperatura ambiente durante una semana.

Pro-Tips del Chef

  • Para un sabor más intenso, envuelve los ajos en papel de aluminio con un chorrito de aceite y ásalos por separado. Esto los confitará en lugar de tostarlos, resultando en un sabor más dulce y untuoso.
  • Reserva algunas puntas de remolacha asada antes de triturar y córtalas en daditos pequeños para añadirlos como topping al servir, aportando una doble textura de remolacha.
  • Un golpe final de vinagre balsámico de buena calidad justo antes de servir realza todos los sabores y añade una acidez que equilibra la dulzura de la crema.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo usar remolacha cocida al vacío para esta receta?

Sí, es una excelente opción para ahorrar tiempo. Al estar ya cocida, puedes saltarte el paso del asado. Simplemente saltea la cebolla y el jengibre en una olla con un poco de aceite hasta que estén blandos, añade la remolacha cocida y el caldo, y tritura. El sabor será más suave, pero igualmente delicioso.

¿Cómo puedo hacer esta crema más contundente para un plato principal?

Puedes añadir una patata pequeña a las verduras al asar para darle más cuerpo. Para un extra de proteína, sirve la crema con un huevo poché encima o con garbanzos crujientes especiados en lugar del queso de cabra.

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