Crema de Pimiento Asado y Almendra Sin Lácteos: Receta Cremosa, Fácil y Ahumada en 40 Minutos
Esta crema de pimiento asado y almendra es la definición de confort en un plato, pero con una elegancia y profundidad de sabor que sorprende. La dulzura natural de los pimientos rojos, intensificada por el asado y un sutil toque ahumado, se combina a la perfección con la suavidad y el cuerpo que aporta la crema de almendras. Es una receta vegana y naturalmente sin gluten que no sacrifica ni un ápice de textura, logrando una cremosidad aterciopelada sin necesidad de lácteos. El proceso de asar los pimientos es clave para desarrollar ese sabor caramelizado y complejo que distingue a esta crema de cualquier otra. Servida caliente con un chorrito de aceite de oliva virgen extra, almendra laminada tostada y cebollino fresco, se convierte en un entrante sofisticado o una cena ligera y profundamente satisfactoria. Su preparación es sencilla y el resultado es un plato lleno de matices que deleitará a todos, independientemente de sus preferencias alimenticias.
Información Básica

El Secreto de esta Receta
El secreto para una crema de pimiento asado excepcional reside en la doble cocción: asar los pimientos y los ajos para caramelizarlos y darles un toque ahumado profundo, y luego sofreír la cebolla lentamente para aportar un fondo dulce sin acidez. La crema de almendra, añadida al final y sin hervir, proporciona una untuosidad y un cuerpo que imita a la nata, pero con un sabor más delicado que no enmascara al pimiento, creando una textura aterciopelada y un sabor redondo.
Ingredientes
- 4unidadpimiento rojo grande
- 4unidaddiente de ajo con piel
- 1unidadcebolla grande
- 3cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 600mlcaldo de verduras bajo en sodio
- 80gramocrema de almendras sin azúcar añadido
- 1cucharaditapimentón de la Vera ahumado
- 1cucharaditasal marina
- 0.5cucharaditapimienta negra recién molida
- 2cucharadaalmendra laminada para decorar
- 1cucharadacebollino fresco picado para decorar
Instrucciones Paso a Paso
Precalienta el horno a 200°C con calor arriba y abajo. Lava y seca bien los pimientos rojos grandes. Colócalos enteros en una bandeja de horno junto con los dientes de ajo con piel. Hornea durante unos 30-35 minutos, dándoles la vuelta a los pimientos a la mitad del tiempo, hasta que la piel esté completamente negra y ampollada y la carne esté tierna.
Mientras los pimientos se asan, pela y pica la cebolla grande en trozos medianos. En una cacerola amplia, calienta 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade la cebolla y una pizca de sal marina. Sofríe lentamente durante 10-12 minutos, hasta que esté transparente y ligeramente caramelizada. Retira del fuego y reserva.
Una vez asados los pimientos y los ajos, retira la bandeja del horno. Con cuidado de no quemarte, introduce los pimientos calientes en una bolsa de plástico hermética o cúbrelos con un paño limpio durante 10 minutos. Este vapor ayudará a desprender la piel fácilmente. Pasado ese tiempo, pela los pimientos, retirando la piel quemada, el tallo y las semillas. Pela los dientes de ajo asados; estarán blandos y dulces.
En la misma cacerola donde cociste la cebolla, añade la carne de los pimientos asados, los ajos asados pelados, la cebolla pochada, el pimentón de la Vera ahumado y la pimienta negra. Rehoga todo junto durante 1 minuto para que el pimentón libere su aroma.
Vierte el caldo de verduras caliente, sube el fuego y, cuando empiece a hervir, baja a fuego medio y cocina durante 5 minutos para que los sabores se integren.
Retira la cacerola del fuego. Añade la crema de almendras y tritura la sopa con una batidora de mano hasta obtener una textura increíblemente fina, suave y aterciopelada. Si la crema resulta demasiado espesa, puedes añadir un poco más de caldo hasta alcanzar la consistencia deseada.
Vuelve a poner la cacerola a fuego muy bajo para calentar la crema sin que llegue a hervir. Prueba y ajusta el punto de sal marina y pimienta. Mientras, en una sartén pequeña y sin aceite, tuesta las almendras laminadas a fuego medio, vigilando que no se quemen, hasta que estén doradas.
Sirve la crema caliente en cuencos. Decora cada ración con un hilo de aceite de oliva virgen extra, las almendras laminadas tostadas y el cebollino fresco picado.
Ingredientes y Sustituciones
- Crema de almendras:Puedes usar bebida de almendras concentrada (sin azúcar) o anacardos crudos previamente remojados en agua caliente durante 30 minutos. La textura variará ligeramente, siendo menos densa con la bebida y más untuosa con los anacardos.
- Pimentón de la Vera ahumado:Si no tienes, puedes usar pimentón dulce tradicional, aunque perderás el característico toque ahumado. Para compensar, puedes añadir una gota de humo líquido de calidad alimentaria.
- Caldo de verduras:Un buen caldo de pollo (si no buscas una receta vegana) o simplemente agua caliente con una pizca extra de sal y especias funcionará, aunque el caldo aporta más profundidad de sabor.
Errores Comunes
- No asar suficientemente los pimientos.La piel debe estar negra y ampollada casi en su totalidad. Si quedan partes de piel cruda, será difícil de pelar y el sabor no tendrá ese dulzor caramelizado característico. No tengas miedo de que se queme la piel, es lo que buscamos.
- Hervir la crema después de añadir la crema de almendras.La crema de frutos secos puede cortarse o separarse si se somete a un hervor fuerte. Una vez incorporada, solo debes calentar la crema a fuego muy suave, removiendo, justo hasta alcanzar la temperatura de servicio.
- No ajustar el espesor final.La crema espesará ligeramente al reposar. Es mejor dejarla un poco más ligera de lo deseado inicialmente, ya que al enfriarse un poco en el plato ganará cuerpo. Siempre puedes corregir añadiendo un chorrito de caldo caliente antes de servir.
Conservación y Congelación
Esta crema de pimiento asado y almendra se conserva de maravilla en la nevera durante 4-5 días en un recipiente hermético. De hecho, los sabores se intensifican al reposar. Al enfriarse, espesará notablemente, por lo que al recalentarla a fuego suave, deberás añadir un poco de agua, caldo de verduras o bebida de almendras hasta recuperar la textura cremosa deseada. También puedes congelarla en porciones individuales. Para ello, usa tuppers aptos para congelación, dejando un pequeño espacio para la expansión. Se mantendrá perfecta hasta 3 meses. Para descongelarla, lo ideal es pasarla a la nevera la noche anterior y luego calentarla suavemente en un cazo, batiendo enérgicamente con unas varillas o la batidora para reemulsionar la crema, ya que los frutos secos tienden a separarse ligeramente tras la congelación.
Pro-Tips del Chef
- •Para un sabor ahumado aún más intenso, puedes asar los pimientos directamente sobre la llama de una cocina de gas, girándolos con pinzas hasta que la piel se carbonice por completo. Luego, procede con el sudado en la bolsa.
- •Tuesta ligeramente la almendra laminada en una sartén seca antes de añadirla como topping. Este sencillo paso potencia su aroma y aporta un contraste crujiente increíble a la suavidad de la crema.
- •Un toque final de zumo de limón recién exprimido al servir (solo unas gotas) realza todos los sabores y equilibra la dulzura natural del pimiento asado, aportando una frescura imperceptible pero determinante.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar pimientos de bote en lugar de asarlos?
Puedes hacerlo para una versión ultrarrápida, pero el sabor será drásticamente diferente. Los pimientos de bote suelen estar cocidos y tener un toque avinagrado. Perderás la dulzura caramelizada y el sutil sabor ahumado que define esta receta. Si los usas, escúrrelos muy bien y reduce o elimina el pimentón ahumado.
¿Es necesario usar crema de almendras o puedo usar otra bebida vegetal?
La crema de almendras es clave para la textura final, ya que tiene un mayor porcentaje de fruto seco que una simple bebida. Si usas bebida de almendras, la crema quedará más ligera. Para compensar, puedes añadir un puñado de almendras crudas peladas (unos 40g) a la cocción y triturarlas junto con el resto de ingredientes para aportar más cuerpo y cremosidad.
¿Puedo preparar esta receta en una olla de cocción lenta o en una Instant Pot?
Sí, aunque el sabor ahumado será diferente. En una olla de cocción lenta, puedes pochar la cebolla y luego añadir los pimientos crudos picados y el caldo, cocinando a baja temperatura 6-8 horas. En una Instant Pot, puedes usar la función saltear para la cebolla y luego cocinar a alta presión durante 10 minutos con los pimientos crudos. En ambos casos, después deberás triturar y añadir la crema de almendras. El sabor será más suave, sin el matiz tostado del horneado.
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