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Crema de Calabacín y Puerro con Crujiente de Jamón: Receta Cremosa y Fácil en 25 Minutos

Esta crema de calabacín y puerro es la definición de la cocina sencilla y gratificante. Su textura aterciopelada se consigue sin necesidad de patata, dejando que el sabor suave y dulzón del puerro se fusione con la frescura del calabacín. El toque final, un crujiente de jamón serrano, aporta una textura y un contraste salado que eleva este plato humilde a una categoría superior. Es una opción ideal para una cena rápida entre semana, un primer plato lleno de sabor o incluso para llevar en tupper a la oficina. La clave está en pochar bien las verduras para concentrar su dulzor natural antes de triturar, logrando una crema profundamente aromática y reconfortante en cada cucharada.

Información Básica

Tiempo25 MIN
DificultadFácil
Coste / Ración
Proteína12g
Calorías210 kcal
TécnicaSalteado y Triturado
Crema de Calabacín y Puerro con Crujiente de Jamón: Receta Cremosa y Fácil en 25 Minutos

El Secreto de esta Receta

El secreto para una crema de calabacín excepcionalmente sabrosa reside en el pochado lento de los puerros y el calabacín antes de añadir el caldo. Este proceso carameliza ligeramente los azúcares naturales de las verduras, aportando una profundidad de sabor que no se consigue con una simple cocción en agua. Evitar que el ajo o el puerro se quemen es fundamental para no introducir notas amargas. Para el crujiente de jamón, el microondas es una herramienta infravalorada que da resultados perfectos, secando las lonchas de manera uniforme en segundos sin necesidad de añadir grasa extra.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 3unidadcalabacín
  • 2unidadpuerro grande (la parte blanca)
  • 1unidaddiente de ajo
  • 3cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • 750mlcaldo de verduras o pollo
  • 60gjamón serrano en lonchas finas
  • 1cucharaditasal
  • 0.25cucharaditapimienta negra molida

Instrucciones Paso a Paso

1

Lava bien los calabacines y córtalos en rodajas de aproximadamente 1 cm de grosor. No es necesario pelarlos si son frescos y de buena calidad, ya que la piel aporta color y fibra. Limpia los puerros, retirando la parte verde más dura y las raíces, y córtalos en medias lunas finas. Pela y pica finamente el diente de ajo.

2

En una cacerola amplia, calienta el aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade el ajo picado y los puerros en medias lunas. Sofríe durante 5-6 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que el puerro esté tierno y translúcido, evitando que se dore en exceso para no amargar la crema.

3

Incorpora las rodajas de calabacín a la cacerola. Rehoga el conjunto durante otros 5 minutos, removiendo de vez en cuando. Este paso es crucial para que el calabacín sude y concentre su sabor antes de añadir el líquido.

4

Vierte el caldo de verduras o pollo caliente en la cacerola, asegurándote de que cubra las verduras. Sube el fuego y, cuando rompa a hervir, baja a fuego medio-bajo, tapa la cacerola y deja cocer suavemente durante 10-12 minutos, o hasta que el calabacín esté muy tierno al pincharlo con un tenedor.

5

Mientras se cuece la crema, prepara el crujiente de jamón. Coloca las lonchas de jamón serrano sobre un plato forrado con papel de cocina, sin amontonarlas. Cocínalas en el microondas a máxima potencia en intervalos de 30 segundos, vigilando hasta que estén crujientes y doradas (suele tardar entre 1 y 2 minutos en total). Deja que se enfríen completamente; se endurecerán más. Alternativamente, puedes hacerlas en una sartén antiadherente sin aceite a fuego medio, volteándolas hasta que estén crujientes.

6

Retira la cacerola del fuego. Con una batidora de mano, tritura la mezcla de calabacín y puerro directamente en la olla hasta obtener una textura fina, cremosa y homogénea. Si prefieres una textura extra sedosa, puedes pasarla por un colador fino o un chino.

7

Vuelve a poner la crema a fuego muy bajo. Sazona con sal y pimienta negra molida al gusto. Remueve bien y cocina un minuto más para que los sabores se integren. Si la crema estuviera demasiado espesa, añade un poco más de caldo caliente hasta alcanzar la consistencia deseada.

8

Sirve la crema de calabacín y puerro inmediatamente en cuencos individuales. Justo antes de llevar a la mesa, desmenuza con las manos el crujiente de jamón serrano y espolvoréalo generosamente sobre cada ración, junto con un hilo de aceite de oliva virgen extra crudo para realzar el sabor.

Ingredientes y Sustituciones

  • Jamón serrano:Puedes usar bacon en tiras finas, pavo ahumado crujiente o, para una versión vegetariana/vegana, un crujiente de cebolla frita, almendras laminadas tostadas o chips de kale.
  • Puerro:En caso de no tener, la cebolla dulce o la cebolleta son un buen sustituto, aunque el sabor final será ligeramente diferente, menos suave y dulzón.

Errores Comunes

  • Triturar la crema en caliente con una batidora de vaso cerrada herméticamente.La presión del vapor puede hacer que la tapa salte, provocando quemaduras graves y un gran desastre. Utiliza siempre una batidora de mano directamente en la olla, o deja templar la sopa antes de pasarla a un vaso de batidora y nunca lo llenes más de la mitad, sujetando la tapa con un paño doblado.
  • No lavar bien el puerro.El puerro suele acumular mucha tierra entre sus capas. La mejor manera de limpiarlo es cortarlo primero en medias lunas y luego sumergirlo en un bol con agua fría, agitándolo con las manos para que la tierra se desprenda y caiga al fondo. Después, se escurre con un colador.

Conservación y Congelación

Esta crema se conserva perfectamente en la nevera durante 3-4 días en un recipiente hermético. Al enfriarse, espesará de forma natural, por lo que al recalentarla en un cazo o en el microondas, puedes añadir un chorrito de agua o caldo para devolverle su textura cremosa original. También es apta para congelar (sin el crujiente de jamón, que debe añadirse siempre en el momento de servir). En porciones individuales, se mantiene en perfecto estado hasta 3 meses en el congelador. Para descongelarla, lo ideal es dejarla en la nevera la noche anterior y luego calentarla a fuego suave.

Pro-Tips del Chef

  • Para una crema con un toque gourmet, añade una cucharada de queso crema o un chorrito de nata líquida al triturar. Le dará una untuosidad irresistible.
  • Si quieres potenciar el color verde vibrante del calabacín, añade un puñado de hojas de espinaca fresca o albahaca 2 minutos antes de apagar el fuego y tritura junto con el resto de verduras.
  • No tires la parte verde del puerro. Lávala bien, córtala en juliana y fríela en abundante aceite caliente hasta que esté crujiente. Es un topping delicioso y de aprovechamiento para esta y otras cremas.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Es necesario pelar los calabacines para esta crema?

No, no es necesario si los calabacines son frescos y su piel está en buen estado. La piel es rica en fibra y nutrientes, y al triturarla se integra perfectamente en la crema, dándole además un color verde más intenso. Si el calabacín es muy grande o su piel está algo dañada, entonces sí es recomendable pelarlo para evitar sabores amargos.

¿Puedo hacer esta receta vegana?

Por supuesto. La crema en sí es vegana si utilizas caldo de verduras. Para el toque crujiente, simplemente sustituye el jamón serrano por un topping vegano como almendras tostadas, picatostes, chips de boniato o un crujiente de garbanzos especiados. El resultado será igualmente delicioso.

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