Chutney de Tomate Verde y Tamarindo: Receta India Picante y Sin Azúcar para Acompañar
El chutney de tomate verde y tamarindo es una joya de la cocina india que combina la acidez vibrante del tomate verde con la profundidad dulce y ácida del tamarindo, equilibrada por un toque picante de chiles verdes y especias tostadas. Esta receta tradicional, adaptada sin azúcar añadido, realza el sabor natural de los ingredientes, creando un acompañamiento versátil para platos como samosas, pakoras o incluso carnes a la parrilla. Su textura espesa y su perfil de sabores complejo —dulce, ácido, picante y umami— lo convierten en un imprescindible en cualquier mesa. Además, al evitar el azúcar, es perfecto para quienes buscan opciones más saludables sin sacrificar el auténtico sabor indio.

El Secreto de esta Receta
El secreto de este chutney de tomate verde y tamarindo radica en el equilibrio perfecto entre acidez y dulzor natural. Tostar las especias en aceite caliente antes de añadir los tomates potencia su aroma y profundidad. Además, usar tamarindo sin semillas de alta calidad (remojado y colado si es en bloque) evita sabores amargos. Dejar reposar el chutney antes de servir permite que los sabores se fusionen completamente.
Ingredientes
- 500grtomates verdes maduros
- 30grpasta de tamarindo sin semillas
- 2unidadchiles verdes frescos
- 4dienteajo
- 20grjengibre fresco
- 1cucharaditasemillas de mostaza negra
- 1cucharaditasemillas de comino
- 10grhojas de cilantro fresco
- 15mlaceite de girasol
- 1cucharaditasal rosa del Himalaya
- 0.5cucharaditacúrcuma en polvo
- 1pizcaasafoétida (hing)
- 1cucharadasemillas de sésamo tostadas
Instrucciones Paso a Paso
Lava y seca los tomates verdes, córtalos en cuartos y retira el corazón. Pica finamente los chiles verdes (retira las semillas si prefieres menos picante), el ajo y el jengibre.
En una sartén grande a fuego medio, calienta el aceite de girasol. Añade las semillas de mostaza negra y déjalas chispear durante 10 segundos. Agrega las semillas de comino y la asafoétida, removiendo 5 segundos hasta que suelten aroma.
Incorpora los tomates verdes, el ajo, el jengibre y los chiles. Cocina durante 8-10 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que los tomates se ablanden y suelten su jugo.
Añade la pasta de tamarindo, la sal y la cúrcuma. Mezcla bien y cocina a fuego lento durante otros 10 minutos, hasta que la mezcla espese y los sabores se integren.
Retira del fuego y deja enfriar ligeramente. Tritura la mezcla con una batidora de mano hasta obtener una textura semi-lisa (puedes dejarla con trocitos para más autenticidad).
Incorpora las hojas de cilantro picadas y las semillas de sésamo tostadas. Mezcla bien y ajusta la sal o el picante según tu preferencia.
Sirve el chutney de tomate verde y tamarindo en un bol y déjalo reposar al menos 30 minutos antes de consumir para que los sabores se intensifiquen.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de profundidad, tuesta las semillas de mostaza y comino en seco (sin aceite) durante 1 minuto antes de añadir el aceite. Esto realzará su aroma.
- Si prefieres un chutney más suave, retira las semillas y venas blancas de los chiles antes de picarlos.
- Este chutney es versátil: úsalo como salsa para mojar, aderezo para ensaladas o incluso como marinado para carnes o tofu.
Sustituciones
- Tomates verdes: Puedes reemplazar los tomates verdes por tomates rojos verdes (menos maduros) o incluso por manzanas verdes (tipo Granny Smith), que aportarán una acidez similar. El sabor será ligeramente más dulce y menos herbáceo, pero la textura seguirá siendo óptima.
- Pasta de tamarindo: Si no encuentras pasta de tamarindo, usa jugo de limón fresco + 1 cucharadita de miel o sirope de agave (aunque esta última opción añadirá azúcar). El resultado será menos complejo, pero mantendrá la acidez característica.
- Asafoétida: Omite la asafoétida si no la tienes, pero añade 1/2 cucharadita de ajo en polvo para compensar su umami. El perfil de sabor será más sencillo, pero igual de aromático.
Errores Comunes
- El chutney queda demasiado líquido: Cocina a fuego lento más tiempo hasta que espese. Si el problema persiste, añade 1 cucharadita de semillas de mostaza molidas para absorber el exceso de líquido.
- Sabor amargo por el tamarindo: Remoja la pasta de tamarindo en agua tibia y cuela para eliminar impurezas. Si el amargor persiste, equilibra con un poco más de jengibre o sal.
- Falta de picante: Añade chile en polvo o cayena al final de la cocción. Prueba y ajusta poco a poco para no excederte.
Conservación y Congelación
Este chutney de tomate verde y tamarindo se conserva perfectamente en la nevera en un frasco de vidrio esterilizado con tapa hermética durante hasta 10 días. Para alargar su vida útil, puedes congelarlo en porciones pequeñas (en cubiteras o bolsas para congelar) durante hasta 3 meses. Al descongelar, hazlo en la nevera durante 12 horas y remueve bien antes de usar, ya que puede separarse ligeramente. Si notas que el chutney ha perdido intensidad de sabor tras unos días, revive sus sabores añadiendo un chorrito de limón o un poco más de sal. Evita dejarlo a temperatura ambiente más de 2 horas para prevenir el crecimiento de bacterias.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar tamarindo en bloque en lugar de pasta?
Sí, pero remoja 20 gr de tamarindo en bloque en 50 ml de agua caliente durante 15 minutos, luego cuela y usa el líquido resultante. Ajusta la cantidad según el nivel de acidez deseado.
¿Es necesario pelar los tomates verdes?
No es necesario, ya que la piel de los tomates verdes es fina y se deshace durante la cocción. Sin embargo, si prefieres una textura más suave, puedes pelarlos antes de cortarlos.
¿Puedo hacer este chutney en airfryer?
No es recomendable, ya que la airfryer no permite el control preciso de la reducción líquida necesario para esta receta. Es mejor usar una sartén o olla tradicional.
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