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Carpaccio de Remolacha con Queso de Castañas y nueces: Entrante Italiano Vegano y Sin Lactosa

El carpaccio de remolacha con queso de castañas y nueces es una reinvención vegana y sin lactosa de los clásicos entrantes italianos, perfecta para sorprender con sabores profundos y texturas contrastadas. Esta receta combina la dulzura terrosa de la remolacha cruda en finas láminas con el queso de castañas cremoso y ligeramente ahumado, coronado por nueces tostadas que aportan un toque crujiente. Ideal para cenas elegantes, menús degustación o como aperitivo saludable, este plato destaca por su equilibrio entre lo gourmet y lo accesible. Además, su preparación sin cocción lo convierte en una opción rápida, fresca y llena de nutrientes, como antioxidantes, proteínas vegetales y grasas saludables. Un must para amantes de la cocina italiana vegana.

25 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
8gProteína
220Calorías
CrudiveganoTécnica
Alérgenos
Frutos secos
Plato blanco ovalado con carpaccio de remolacha en láminas finas y superpuestas, cubierto de queso de castañas cremoso, nueces tostadas picadas y hojas de rúcula. Decorado con un hilo de aceite de oliva y vinagre balsámico, sobre fondo rústico de madera clara.

El Secreto de esta Receta

El secreto de este carpaccio de remolacha con queso de castañas y nueces radica en el equilibrio de texturas y temperaturas. Tostar las nueces antes de picarlas realza su aroma y evita que amarguen, mientras que el queso de castañas debe estar a temperatura ambiente para que su cremosidad contraste con la crujiente remolacha. No saltes el reposo en nevera, ya que permite que la remolacha absorba los sabores del aliño sin perder su firmeza.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 3unidadremolacha cruda orgánica
  • 150grqueso de castañas vegano
  • 60grnueces enteras
  • 3cucharadaaceite de oliva virgen extra aromático
  • 1cucharadavinagre balsámico envejecido
  • 1cucharaditamiel de agave o sirope de arce
  • 1cucharaditamostaza de Dijon
  • 50grhojas de rúcula baby
  • 1pizcasal marina en escamas
  • 1pizcapimienta negra recién molida
  • 5ramatomillo fresco
  • 1cucharaditacáscara de naranja rallada

Instrucciones Paso a Paso

1

Lava y pela las remolachas crudas con cuidado, eliminando cualquier resto de tierra. Corta en rodajas finísimas (2-3 mm) con un cuchillo afilado o una mandolina. Colócalas en un plato plano, ligeramente superpuestas, formando una base circular.

2

En un bol pequeño, mezcla el aceite de oliva virgen extra, el vinagre balsámico, la miel de agave y la mostaza de Dijon hasta emulsionar. Añade una pizca de sal marina y pimienta negra. Si usas tomillo fresco, machaca las hojas y mézclalas con el aliño.

3

Desmiga el queso de castañas vegano con las manos o un tenedor, esparciéndolo sobre las láminas de remolacha. Asegúrate de cubrir bien los bordes para un efecto visual impactante.

4

Tostar ligeramente las nueces en una sartén sin aceite (2-3 minutos) y pícalas groseramente. Espárcelas sobre el queso, presionando suavemente para que se adhieran.

5

Rocía el aliño preparado sobre el carpaccio, asegurándote de cubrir uniformemente todos los ingredientes. Decora con hojas de rúcula baby y, si deseas, un toque de cáscara de naranja rallada para aportar frescura.

6

Deja reposar el plato en la nevera 10 minutos antes de servir para que los sabores se integren. Sirve frío con un hilo de aceite de oliva extra y una pizca de sal en escamas por encima.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de elegancia, usa un cortador de galletas redondo para dar forma a las láminas de remolacha y crear capas perfectas.
  • Si el queso de castañas está muy denso, mézclalo con un chorrito de leche de avena para darle una textura más untuosa y fácil de esparcir.
  • Acompaña el carpaccio con pan de centeno tostado o crackers de semillas para añadir un contraste crujiente adicional.

Sustituciones

  • Queso de castañas vegano: Puedes sustituirlo por queso de anacardos casero, aunque su sabor será más neutro y menos terroso. Para compensar, añade una pizca de levadura nutricional y comino molido al aliño para dar profundidad.
  • Nueces: Si prefieres evitar frutos secos, usa semillas de calabaza tostadas. Aportarán un crujiente similar pero con un toque más terroso y menos graso.
  • Vinagre balsámico: Para un toque más cítrico, usa vinagre de manzana o zumos de limón fresco. Reduce la cantidad a ½ cucharada y añade una pizca de azúcar moreno para equilibrar la acidez.

Errores Comunes

  • Cortar la remolacha demasiado gruesa: Usa una mandolina para obtener láminas finas y uniformes. Si no tienes, corta a cuchillo con movimientos firmes y lento, girando la remolacha para mantener el grosor.
  • Aliñar el plato con antelación: Rocía el aliño justo antes de servir para evitar que la remolacha suelte demasiado agua y el queso se deshaga. Si debes prepararlo antes, guarda el aliño aparte y mezcla en el último momento.
  • No tostar las nueces: Tostar las nueces en seco durante 2-3 minutos a fuego medio realza su sabor y elimina el exceso de humedad. Déjalas enfriar antes de picarlas para que no pierdan su crujiente.

Conservación y Congelación

Este carpaccio de remolacha con queso de castañas y nueces se conserva mejor sin montar. Guarda las láminas de remolacha en un recipiente hermético con papel de cocina para absorber la humedad, y refrigera hasta 2 días. El queso de castañas puede mantenerse en un tarro de cristal en la nevera hasta 5 días, siempre que esté cubierto por una capa de aceite de oliva. Las nueces tostadas aguantan 1 semana en un lugar fresco y seco, pero es mejor picarlas en el momento de servir para que no pierdan textura. No congeles el plato montado, ya que la remolacha cruda se ablandará y el queso puede separarse. Si necesitas congelar, hazlo por ingredientes por separado: la remolacha cortada (hasta 1 mes) y el queso (hasta 3 meses), pero ten en cuenta que la textura del queso puede variar al descongelarse.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo usar remolacha cocida para esta receta?

No se recomienda, ya que la remolacha cocida pierde su firmeza y textura crujiente, esencial para este carpaccio. La versión cruda aporta frescura y un contraste perfecto con el queso cremoso.

¿Cómo hago queso de castañas vegano en casa?

Remoja 200 gr de castañas secas en agua durante 12 horas. Escúrrelas, hierve en agua con una pizca de sal durante 30 minutos y tritura con 1 cucharada de aceite de oliva, 1 cucharadita de levadura nutricional, zumos de ½ limón y 1 diente de ajo. Añade agua de remojo hasta lograr una textura cremosa.

¿Es apto este plato para una dieta keto?

Sí, pero con ajustes. Reduce la cantidad de miel de agave o sustitúyela por eritritol, y usa queso de castañas bajo en carbohidratos (hecho con menos castañas y más aceite). Las nueces son aptas, pero controla las porciones.

¿Puedo añadir otros ingredientes para variar?

¡Claro! Prueba con granada desgranada para un toque dulce y ácido, hojas de menta fresca para frescor, o cebollino picado para un contraste más herbáceo. Evita ingredientes con mucha agua, como el tomate, que puedan ablandar la remolacha.

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