Caldo de Huesos de Cordero con Raíces: Receta Tradicional Mongola en Olla Lenta
El caldo de huesos de cordero con raíces es un pilar de la cocina mongola, donde el clima frío exige platos reconfortantes y nutritivos. Esta receta tradicional, cocinada a fuego lento durante horas, extrae todos los nutrientes de los huesos de cordero y las raíces silvestres, creando un caldo rico en colágeno, minerales y sabores profundos. A diferencia de otros caldos de huesos, la versión mongola incorpora raíces como el apio nabo, la chirivía y el jengibre salvaje, que aportan un toque terroso y ligeramente picante, típico de las estepas de Asia Central. Ideal para fortalecer el sistema inmunológico, esta receta es perfecta para días fríos o como base para sopas y guisos. Prepárala en tu olla lenta y disfruta de un plato auténtico, lleno de tradición y beneficios para la salud.

El Secreto de esta Receta
El secreto de este caldo de huesos de cordero con raíces radica en la combinación de jengibre salvaje y pimienta de Sichuan, que aportan un toque cálido y ligeramente picante típico de Mongolia. Además, el vinagre de manzana no solo ayuda a extraer minerales como el calcio y el magnesio de los huesos, sino que también equilibra los sabores terrosos de las raíces. No hiervas el caldo a fuego alto, ya que esto puede hacer que las proteínas se desnaturalicen y el caldo quede turbio.
Ingredientes
- 1.5kghuesos de cordero
- 300grapio nabo
- 250grchirivía
- 50grjengibre salvaje
- 2unidadzanahorias
- 1unidadcebolla morada
- 4dienteajo negro
- 1cucharaditapimienta de Sichuan
- 1cucharaditasemillas de cilantro
- 60mlvinagre de manzana
- 3litroagua
- 1cucharaditasal marina
- 10gralgas kombu
Instrucciones Paso a Paso
Lava bien los huesos de cordero bajo agua fría para eliminar impurezas. Si es posible, déjalos en remojo con vinagre de manzana y agua durante 1 hora para ayudar a descomponer el colágeno.
En una sartén grande, dora los huesos a fuego medio-alto hasta que adquieran un color dorado oscuro. Esto realzará el sabor del caldo. Retíralos y colócalos en la olla lenta.
Añade el apio nabo, la chirivía, las zanahorias enteras, la cebolla morada, el ajo negro, el jengibre salvaje, las semillas de cilantro y la pimienta de Sichuan a la olla lenta. Si usas algas kombu, agrégalas también.
Cubre todos los ingredientes con agua fría (no uses agua caliente, ya que puede empañar el caldo). Añade el vinagre de manzana y la sal marina.
Programa la olla lenta a fuego bajo durante 12 horas. Si tu olla lenta tiene opción de 'cocción lenta', úsala. El tiempo prolongado es clave para extraer todos los nutrientes y sabores.
Pasado el tiempo, cuela el caldo con un colador fino o una gasa para eliminar todos los sólidos. Desecha los huesos y las verduras, ya que habrán liberado todos sus nutrientes.
Deja enfriar el caldo a temperatura ambiente y luego refrigera durante al menos 2 horas. Esto permitirá que la grasa se solidifique en la superficie. Retírala con una cuchara si deseas un caldo más ligero.
Calienta el caldo antes de servir. Puedes disfrutarlo solo, con un toque de jengibre fresco rallado o como base para sopas y otros platos.
Pro-Tips del Chef
- Para un caldo aún más nutritivo, añade patas de cordero o huesos de rodilla, ya que son ricos en gelatina natural.
- Si prefieres un caldo más claro, evita remover los ingredientes durante la cocción y cuela el caldo con cuidado al final.
- Añade un chorrito de limón fresco al servir para realzar los sabores y aportar vitamina C.
- Usa este caldo como base para cocinar arroz, quinoa o fideos, dando un toque único a tus platos.
Sustituciones
- Jengibre salvaje: Puedes reemplazarlo con jengibre fresco común, aunque el sabor será menos intenso y complejo. Añade un 50% más de cantidad para compensar. El jengibre en polvo también funciona, pero usalo con moderación (1/2 cucharadita) para evitar amargor.
- Apio nabo: Si no encuentras apio nabo, usa puerro o nabo. El puerro aportará un sabor más suave y dulce, mientras que el nabo mantendrá la textura terrosa. Ajusta la cantidad a 200 gr para no alterar el equilibrio de sabores.
- Algas kombu: Si no tienes algas kombu, puedes usar hongos shiitake secos (2 unidades) para aportar umami. Remójalos en agua tibia antes de añadirlos al caldo y retíralos al final.
Errores Comunes
- Usar agua caliente para empezar el caldo.: Siempre usa agua fría para empezar el caldo. El agua caliente puede hacer que las proteínas de los huesos se coagulen demasiado rápido, resultando en un caldo turbio y menos sabroso.
- No dorar los huesos antes de cocinarlos.: Dora siempre los huesos en una sartén antes de añadirlos a la olla lenta. Este paso carameliza los azúcares naturales y desarrollan sabores profundos mediante la reacción de Maillard.
- Hierve el caldo a fuego alto.: Mantén el caldo a fuego lento y constante. Un hervor fuerte puede romper las proteínas y hacer que el caldo quede espumoso y con un sabor amargo.
- No enfriar el caldo antes de retirar la grasa.: Enfría el caldo en la nevera durante al menos 2 horas. Esto solidificará la grasa en la superficie, haciendo que sea fácil retirarla con una cuchara sin afectar el sabor.
Conservación y Congelación
Para conservar este caldo de huesos de cordero con raíces, sigue estos pasos: una vez frío, guárdalo en recipientes herméticos de vidrio o plástico aptos para alimentos. En la nevera, el caldo se mantendrá fresco durante hasta 5 días. Si notas algún olor o sabor extraño, deséchelo. Para una conservación más larga, puedes congelarlo en porciones individuales usando bolsas para congelar o recipientes aptos para el congelador. El caldo congelado durará hasta 6 meses sin perder sus propiedades nutricionales. Al descongelar, hazlo lentamente en la nevera durante la noche o usa el modo de descongelación de tu microondas. No vuelvas a congelar el caldo una vez descongelado, ya que esto puede afectar su textura y sabor. Si planeas usarlo como base para sopas o guisos, puedes congelarlo en cubiteras para tener porciones pequeñas listas para usar.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar huesos de otro tipo de carne?
Sí, puedes usar huesos de ternera o pollo, pero el sabor y el perfil nutricional serán diferentes. Los huesos de cordero aportan un sabor más intenso y una mayor cantidad de grasa saludable, típica de la cocina mongola.
¿Por qué se usa vinagre de manzana en el caldo?
El vinagre de manzana ayuda a extraer minerales como el calcio, magnesio y fósforo de los huesos, haciendo que el caldo sea más nutritivo. Además, aporta un ligero toque ácido que equilibra los sabores.
¿Puedo hacer este caldo en una olla normal?
Sí, pero el tiempo de cocción será diferente. En una olla normal, cocina a fuego lento durante 8-10 horas, asegurándote de que el líquido no hierva a borbotones. Una olla de cocción lenta es ideal porque mantiene una temperatura constante y baja.
¿Este caldo es apto para la dieta keto?
¡Absolutamente! Este caldo de huesos de cordero con raíces es bajo en carbohidratos y alto en grasas saludables y proteínas, lo que lo convierte en una opción perfecta para la dieta keto. Solo asegúrate de no añadir ingredientes con azúcar.
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