Barritas de Avena, Alga Espirulina y Semillas de Girasol: Snack Vegano y Alto en Hierro
Si buscas un snack vegano alto en hierro que combine nutrientes esenciales y un sabor único, estas barritas de avena, alga espirulina y semillas de girasol son tu mejor opción. La espirulina, conocida por su alto contenido en hierro biodisponible y proteínas, se une a la avena y las semillas de girasol para crear un bocado energético, ideal para llevar en el tupper o disfrutar después del entrenamiento. Además, al no llevar azúcares añadidos y ser sin horno, son perfectas para dietas conscientemente saludables. su textura crujiente por fuera y tierna por dentro las hace irresistibles.

El Secreto de esta Receta
El secreto para que estas barritas de avena, espirulina y girasol sean altas en hierro y mantengan su textura perfecta está en usar pasta de dátiles fresca (no dátiles enteros) y mezclar bien la espirulina con los ingredientes secos antes de añadir los líquidos. La espirulina puede tener un sabor intenso, pero al combinarse con la vainilla y la canela, se equilibra creando un perfil de sabor terroso y ligeramente dulce. No omitas el paso de refrigeración, ya que es lo que garantiza que las barritas no se deshagan al cortarlas.
Ingredientes
- 180grcopos de avena fina
- 15gralga espirulina en polvo
- 60grsemillas de girasol crudas
- 120grpasta de dátiles sin hueso
- 30grcrema de anacardos sin azúcar
- 20mlaceite de coco virgen
- 5mlesencia de vainilla
- 2grcanela en polvo
- 1pizcasal marina
- 10grsemillas de sésamo tostadas
Instrucciones Paso a Paso
En un bol grande, mezcla los copos de avena, las semillas de girasol, la alga espirulina en polvo, la canela y la sal marina. Remueve bien para que la espirulina se distribuya uniformemente y no queden grumos.
En otro recipiente, calienta ligeramente el aceite de coco hasta que se derrita (si está sólido). Añade la pasta de dátiles, la crema de anacardos y la esencia de vainilla. Mezcla hasta obtener una pasta homogénea y pegajosa.
Vierte la mezcla húmeda sobre los ingredientes secos y combina con una cuchara de madera o con las manos (previamente humedecidas para evitar que se pegue). La masa debe quedar compacta y manejable.
Forra un molde rectangular (aproximadamente 20x10 cm) con papel de horno. Extiende la masa presionando bien con las manos para que quede uniforme y compacta. Espolvorea por encima las semillas de sésamo tostadas y presiona ligeramente para que se adhieran.
Refrigera durante al menos 2 horas (o 30 minutos en el congelador si tienes prisa) para que las barritas adquieran consistencia. Esto es clave para que no se desmoronen al cortarlas.
Saca del molde y corta en barritas del tamaño que prefieras (recomendamos 8 porciones). Envuelve cada una en papel film o guárdalas en un recipiente hermético.
Pro-Tips del Chef
- Si buscas un extra de proteína, añade 20 gr de proteína vegana en polvo a la mezcla seca. Esto incrementará el valor nutricional sin alterar demasiado la textura.
- Para un toque crunchy, tuesta las semillas de girasol en una sartén sin aceite durante 3-4 minutos antes de incorporarlas a la receta.
- Si no tienes molde rectangular, usa un plato plano forrado con papel de horno y forma las barritas con las manos, dándoles forma alargada antes de refrigerar.
Sustituciones
- Pasta de dátiles: Puedes sustituirla por puré de higo seco o sirope de arce, pero ten en cuenta que el sirope de arce hará que las barritas sean más húmedas y menos compactas. Ajusta la cantidad de avena (aumentando 20 gr) si usas sirope para compensar la textura.
- Crema de anacardos: La crema de almendras o mantequilla de cacahuete son alternativas válidas, pero la de almendras aporta un sabor más neutro, mientras que la de cacahuete puede dominar el perfil de la receta. Reduce la canela a 1 gr si usas cacahuete para evitar sabores conflictos.
- Semillas de girasol: Las semillas de calabaza son una opción excelente, ya que mantienen el aporte de hierro y magnesio. Tuesta las semillas de calabaza 5 min en una sartén antes de usarlas para realzar su sabor.
Errores Comunes
- Las barritas se desmoronan al cortarlas.: Asegúrate de que la pasta de dátiles esté lo suficientemente pegajosa y de que la mezcla se haya refrigerado el tiempo suficiente. Si aún así se desmoronan, vuelve a compactar la masa y refrigera 1 hora más.
- El sabor a espirulina es demasiado fuerte.: Reduce la cantidad a 10 gr y aumenta la vainilla a 10 ml para contrarrestar el sabor terroso. También puedes añadir 1 cucharadita de cacao en polvo para enmascarar el sabor.
- La masa queda muy seca.: Añade 1 cucharada de agua tibia o leche vegetal y mezcla bien. Si usas avena gruesa, remójala 10 min en agua antes de mezclarla con el resto de ingredientes.
Conservación y Congelación
Para conservar estas barritas de avena, espirulina y girasol en perfectas condiciones, guárdalas en un recipiente hermético en la nevera, donde durarán hasta 10 días. Si prefieres guardarlas a temperatura ambiente, colócalas en un lugar fresco y seco, pero no superes los 5 días, ya que el aceite de coco puede volverse rancio. Para una conservación más prolongada, envuelve cada barrita individualmente en papel film y congélalas. En el congelador, mantendrán su frescura durante hasta 3 meses. Para descongelar, déjalas en la nevera durante 4 horas o a temperatura ambiente 1 hora. Evita exponerlas a la luz solar directa o a fuentes de calor, ya que esto puede alterar su textura y sabor.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer estas barritas en el horno?
Sí, pero no es necesario. Si prefieres hornearlas, precalienta el horno a 160°C, forma las barritas y hornea 10-12 minutos hasta que estén doradas por los bordes. Vigila que no se sequen demasiado, ya que perderían su textura tierna.
¿Son aptas para celíacos?
Solo si usas copos de avena certificados sin gluten, ya que la avena normal puede estar contaminada con gluten. El resto de ingredientes son naturalmente sin gluten.
¿Cuánto hierro aporta cada barrita?
Cada barrita aporta aproximadamente 3.5 mg de hierro, gracias a la combinación de espirulina (que contiene hierro no hemo) y semillas de girasol. Para mejorar su absorción, acompáñalas con un alimento rico en vitamina C, como kiwi o pimiento.
¿Puedo usar espirulina en copos en lugar de polvo?
Sí, pero tritura los copos en un mortero o procesador hasta obtener un polvo fino para que se integre mejor en la masa y no queden trozos duros.
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