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Albóndigas de Calabacín y Queso Feta: Receta Griega en Olla Express Sin Harina

Si buscas una receta griega auténtica, ligera y llena de sabor mediterráneo, estas albóndigas de calabacín y queso feta en olla express son tu mejor opción. Perfectas para una cena rápida sin sacrificar el toque tradicional, estas albóndigas sin harina destacan por su textura esponjosa y el contraste del queso feta desmenuzado con el dulzor del calabacín. Ideal para dietas sin gluten, alta en proteína y fácil de preparar en menos de 30 minutos. Un plato que combina la esencia de la cocina griega con la comodidad de la olla express.

25 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
18gProteína
220Calorías
Cocción al vaporTécnica
Alérgenos
LácteosHuevo
Plato blanco con albóndigas doradas de calabacín y queso feta, decoradas con perejil fresco y menta, servidas con un hilo de aceite de oliva. Receta griega en olla express sin harina.

El Secreto de esta Receta

El secreto de estas albóndigas de calabacín y queso feta reside en el equilibrio de texturas. Las almendras molidas reemplazan la harina, aportando consistencia sin perder la esponjosidad, mientras que el queso feta se derrite ligeramente al cocinarse al vapor, creando un interior cremoso. No saltes el paso de escurrir el calabacín, ya que el exceso de agua arruinaría la unión de los ingredientes. Usa comino y menta para potenciar el perfil griego auténtico.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 2unidadcalabacín mediano
  • 150grqueso feta desmenuzado
  • 2unidadhuevo grande
  • 0.5unidadcebolla morada picada fina
  • 2dienteajo picado
  • 20grperejil fresco picado
  • 10grmenta fresca picada
  • 50gralmendras molidas
  • 1cucharadazumo de limón
  • 0.5cucharaditapimienta negra
  • 0.5cucharaditacomino molido
  • 2cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • 250mlagua o caldo de verduras

Instrucciones Paso a Paso

1

Lava y ralla los calabacines (sin pelar) usando un rallador grueso. Colócalos en un colador, espolvorea con un poco de sal y deja reposar 10 minutos para eliminar el exceso de agua. Escúrrelos bien y exprime con las manos para eliminar toda la humedad.

2

En un bol grande, mezcla los calabacines escurridos con el queso feta desmenuzado, los huevos, la cebolla morada, el ajo, el perejil, la menta, las almendras molidas, el zumo de limón, la pimienta negra y el comino. Remueve hasta obtener una mezcla homogénea y compacta.

3

Forma albóndigas del tamaño de una pelota de golf con las manos humedecidas (para que no se peguen). Colócalas en la canastilla de la olla express, dejando espacio entre ellas para que el vapor circule.

4

Añade el agua o caldo de verduras en el fondo de la olla express (sin tocar las albóndigas). Cierra la olla y cocina a fuego alto durante 8 minutos desde que suba la válvula. Apaga el fuego y deja que la presión baje naturalmente.

5

Una vez abiertas, retira las albóndigas con cuidado y colócalas en un plato. Rocía con un hilo de aceite de oliva virgen extra y decora con un poco más de perejil fresco y menta. Sirve caliente con una ensalada griega o yogur con pepino.

6

Opcional: Si prefieres un toque dorado, puedes pasarlas 2-3 minutos por la airfryer a 180°C después de cocinarlas al vapor.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de autenticidad griega, sirve las albóndigas con una salsa de yogur griego, pepino rallado y eneldo.
  • Si quieres darles un aire crujiente, pásalas por huevo batido y almendras fileteadas antes de cocinarlas al vapor.
  • Añade 1 cucharadita de ralladura de limón a la mezcla para realzar los sabores mediterráneos.
  • Usa calabacines jóvenes (más pequeños), ya que tienen menos semillas y son más dulces.

Sustituciones

  • Almendras molidas: Puedes sustituir las almendras molidas por harina de garbanzo en la misma cantidad. Esto mantendrá la textura ligera pero aportará un sabor ligeramente más terroso. Asegúrate de que la mezcla quede bien unida antes de formar las albóndigas.
  • Queso feta: Si no tienes queso feta, usa queso de cabra desmenuzado. El sabor será más intenso y cremoso, pero igual de delicioso. Reduce un poco la sal si el queso de cabra es muy salado.
  • Huevo: Para una versión vegana, reemplaza los huevos por 2 cucharadas de semillas de lino molidas mezcladas con 6 cucharadas de agua (deja reposar 5 minutos). La textura será un poco más densa, pero igual de sabrosa.

Errores Comunes

  • Las albóndigas se deshacen al cocinarlas: Asegúrate de escurrir bien el calabacín y de que la mezcla esté lo suficientemente compacta antes de formar las albóndigas. Si la mezcla está muy húmeda, añade 1 cucharada más de almendras molidas.
  • Quedan muy secas: No excedas el tiempo de cocción (8 minutos son suficientes). Si usas caldo de verduras en lugar de agua, el resultado será más jugoso.
  • El sabor es demasiado suave: Aumenta la cantidad de queso feta o añade 1 cucharadita de ralladura de limón para potenciar el sabor. El comino también puede incrementarse a 1 cucharadita si te gusta su aroma.

Conservación y Congelación

Para guardar estas albóndigas de calabacín y queso feta en la nevera, colócalas en un recipiente hermético una vez que se hayan enfriado por completo. Durarán hasta 3 días en la nevera. Para conservarlas más tiempo, congélalas en una bandeja (sin que se toquen) durante 1-2 horas y luego transfiere a una bolsa para congelar. Puedes mantenerlas en el congelador hasta 2 meses. Para descongelar, déjalas en la nevera toda la noche y recalienta al vapor o en el microondas con un poco de agua. Evita recalentarlas en el horno, ya que el queso feta podría secarse. Si las encuentras un poco secas después de descongelar, rocíalas con un poco de aceite de oliva o yogur griego antes de servir.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer estas albóndigas en el horno en lugar de olla express?

Sí, pero el tiempo y la textura variarán. Precalienta el horno a 180°C, coloca las albóndigas en una bandeja con papel de horno y hornea durante 20-25 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. El resultado será menos jugoso que al vapor, pero igual de sabroso.

¿Son aptas para una dieta keto?

Sí, estas albóndigas son bajas en carbohidratos (gracias a la ausencia de harina) y altas en grasas saludables (del queso feta y el aceite de oliva). Cada porción tiene aproximadamente 5g de carbohidratos netos.

¿Puedo usar calabacín congelado?

No se recomienda, ya que el calabacín congelado suelta mucha más agua al descongelarse, lo que dificultaría la unión de los ingredientes. Si es tu única opción, descongélalo, escúrrelo muy bien y exprime con un paño limpio antes de usarlo.

¿Cómo puedo hacer que queden más esponjosas?

Para una textura más esponjosa, bate ligeramente los huevos antes de mezclarlos con el resto de ingredientes. También puedes añadir 1 cucharadita de levadura en polvo a la mezcla, aunque esto modificará ligeramente el sabor.

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