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Garbanzos con Bacalao

El potaje de vigilia por excelencia en medio país. Los garbanzos con bacalao son pura melosidad y sabor a mar y tierra de la cocina de aprovechamiento de nuestras abuelas. Aquí no hay lujos, pero sí mucha técnica escondida. Un sofrito de cebolla y pimentón bien trabajado, un punto de gelatina del pescado y unas espinacas que aparecen casi por arte de magia. El truco está en no pasarse de cocción al bacalao para que se desmigue en láminas jugosas, no en hebras secas. Un plato de cuchara que cuesta menos de 3 euros por cabeza y que te hará mojar pan hasta dejar el plato limpio.

Información Básica

Tiempo1 H 15 MIN
DificultadFácil
Coste / Ración
Proteína28g
Calorías410 kcal
TécnicaOlla / Cazuela
Alérgenos:
PescadoSulfitos
Garbanzos con Bacalao

El Secreto de esta Receta

El truco de la gelatina y el reposo. El bacalao salado de calidad contiene una gran cantidad de colágeno natural entre sus lascas. Al cocinarlo con calor suave y durante un tiempo muy breve sobre el guiso caliente, esa gelatina se disuelve en el caldo creando una textura untuosa y aterciopelada sin necesidad de añadir harinas ni féculas. Es la diferencia entre un caldo aguado y una salsa ligada. El segundo factor es el reposo final fuera del fuego: la temperatura deja de subir, evitando que el pescado se seque y se vuelva fibroso, y permite que el almidón de los garbanzos termine de espesar el conjunto. Si te comes el guiso recién apagado, parecerá caldoso; si esperas 5 minutos, será pura cremosidad.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 300gGarbanzo pedrosillano seco
  • 350gLomo de bacalao salado (punto de sal)
  • 150gEspinacas frescas
  • 1.5unidadesCebolla amarilla
  • 3unidadesDiente de ajo
  • 2unidadesHoja de laurel
  • 1cucharadaPimentón dulce de La Vera
  • 100mlTomate triturado natural
  • 1al gustoAceite de oliva virgen extra, sal y pimienta negra molida

Instrucciones Paso a Paso

1

El remojo: La noche anterior, pon los garbanzos en un bol grande con agua fría abundante (el triple de volumen) y una pizca de sal. Déjalos hidratar mínimo 8 horas. Si hace calor, mételos en la nevera para que no fermenten.

2

Preparación del bacalao: Si tu bacalao es muy salado, desálalo 24 horas en agua fría cambiándola 3 veces. Si es punto de sal, solo enjuágalo. Sécalo muy bien con papel de cocina y córtalo en dados grandes de unos 4 cm. Reserva en frío.

3

El sofrito base: En una cazuela baja y ancha, vierte un buen fondo de aceite de oliva virgen extra. Pocha la cebolla cortada en brunoise fina con una pizca de sal a fuego medio-bajo. Debe sudar, no freírse. Cuando esté transparente y blandita (unos 15 minutos), añade los ajos laminados.

4

El pimentón y el tomate: Aparta la cazuela del fuego. Añade el pimentón dulce y remueve rápido para que no se queme. Vuelve al fuego e incorpora el tomate triturado. Cocina hasta que pierda el agua y el aceite empiece a separarse ligeramente, notarás que cambia de color a un rojo más ladrillo.

5

Cocción de los garbanzos: Escurre los garbanzos y échalos a la cazuela. Cúbrelos con agua fría justo hasta que los sobrepase un dedo. Añade las hojas de laurel. Lleva a ebullición y, cuando empiece a hervir, baja el fuego al mínimo. Nunca debe hervir con violencia, queremos un borboteo suave. Espuma la superficie si es necesario.

6

Cocción lenta: Tapa la cazuela y cocina entre 45 y 60 minutos. El tiempo depende del garbanzo. No los pinches al principio, espera a los 40 minutos para probar textura. Deben quedar mantecosos, no deshechos. Si se quedan secos, añade un poco de agua caliente, nunca fría.

7

Integrar el bacalao: Con los garbanzos casi tiernos, coloca los dados de bacalao con la piel hacia arriba sobre la superficie del guiso. No los hundas. Tapa de nuevo y cocina exactamente 3 o 4 minutos a fuego suave. El bacalao se cocina con el vapor y suelta su gelatina, que espesará la salsa de forma natural.

8

Las espinacas: Retira la cazuela del fuego. Incorpora las espinacas frescas y remueve con suavidad para no romper el pescado. Con el calor residual se marchitarán en 1 minuto. Deja reposar el guiso tapado fuera del fuego otros 3 minutos. Este reposo es sagrado para que los sabores se asienten.

Ingredientes y Sustituciones

  • Bacalao salado:Merluza fresca de pincho o congrio. Si usas pescado fresco, la textura será más delicada y el sabor menos intenso a mar. Deberás añadirlo 2 minutos antes de apagar el fuego y sazonar el guiso con un poco más de sal. No obtendrás la misma gelatina natural, por lo que te sugiero añadir una patata pequeña troceada al principio de la cocción para que suelte almidón y trabe el caldo.
  • Garbanzo pedrosillano seco:Garbanzo cocido de bote de buena calidad. Escúrrelos y lávalos bien para quitar el líquido de conservación. En este caso, el tiempo de cocción se reduce drásticamente: cocina el sofrito con un vaso de agua o caldo de pescado durante 15 minutos, añade los garbanzos y cocina solo 10 minutos más antes de poner el bacalao. La textura será un poco menos mantecosa, pero el plato estará listo en 25 minutos.

Errores Comunes

  • El bacalao se deshace en hebras secas y queda como una estopa.Te has pasado de cocción. El bacalao solo necesita un golpe de calor muy breve. Si lo pones al principio del guiso, la proteína se contrae y expulsa toda el agua. La técnica correcta es añadirlo con el fuego apagado o al mínimo y solo durante 3-4 minutos, aprovechando el calor residual. Si ves que empieza a soltar espuma blanca, retíralo inmediatamente.
  • Los garbanzos han quedado duros como balines incluso después de una hora.Seguramente usaste agua del grifo muy dura (con mucha cal) o añadiste la sal o el tomate demasiado pronto. El calcio del agua dura y la acidez del tomate endurecen la piel del garbanzo de forma irreversible. Usa agua mineral o filtrada para cocerlos y añade el tomate solo después de que los garbanzos hayan hervido al menos 20 minutos.

Conservación y Congelación

Este guiso gana con el reposo. Enfríalo rápido y guárdalo en la nevera hasta 4 días. Para recalentar, hazlo a fuego muy bajo y con el recipiente tapado; si es necesario, añade una cucharada de agua. No uses el microondas a máxima potencia o el bacalao se acartonará. También se puede congelar, pero retira el bacalao antes y añade pescado fresco al descongelar.

Pro-Tips del Chef

  • Añade una corteza de queso parmesano o un trocito de queso manchego curado al caldo durante la cocción de los garbanzos. Aporta un fondo umami y salino increíble sin saber a queso. Retira la corteza antes de servir.
  • Si quieres un sabor ahumado más profundo, tuesta ligeramente la cucharada de pimentón en una sartén aparte sin aceite durante 15 segundos antes de añadirlo al guiso. Despierta los aceites esenciales y elimina el regusto a crudo.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Se pueden usar garbanzos de bote para esta receta?

Sí, sin problema. Usa un bote grande de unos 400 g escurridos. Lávalos bien bajo el grifo para eliminar el sabor a conservante. Cocina el sofrito con un poco de agua o fumet durante 10-15 minutos, añade los garbanzos, cocina 5 minutos y luego pon el bacalao. El resultado es excelente para una comida rápida.

¿Cómo sé si el bacalao está en su punto de sal sin probarlo crudo?

Toca la superficie del lomo seco. Si al pasar el dedo sientes cristales de sal visibles o la carne está rígida y brillante, está muy salado y necesita desalado. Si la carne es flexible, mate y al presionar no suelta salmuera, es punto de sal. En caso de duda, corta un trocito minúsculo, pásalo por agua y pruébalo; debe saber sabroso pero no agresivo.

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